10 importantes artistas feministas y 10 destacadas obras de las mismas, que reflejan sus importantes diferencias identitarias. ¿Serías capaz de asignar correctamente las obras a sus autoras?. Si no es así puedes ayudarte con la correspondiente entrada de la artista en el blog.
George Minne (Gante, Bélgica, 1866-1941) abordó tanto la ilustración gráfica como la escultura, pero destacó particularmente en esta última. Su obra sigue en gran medida la inspiración de Rodin, pero utiliza formas simplificadas, recogidas en sí mismas, ajenas al mundo y dotadas de una fuerte espiritualidad, que las alejan muchas veces del expresionismo, y las posicionan claramente dentro de un simbolismo escultórico. La influencia de la escultura gótica y de los prerrafaelistas se evidencia en sus numerosos jóvenes de rodillas.
Joven arrodillado – George Minne
Un grupo de estos jóvenes, idénticos, miran reflexivamente al agua en la denominada «Fuente de los arrodillados» de Gante. Esta obra fue fundida más tarde, pero se conservan dos originales de la obra, una en mármol y otra en yeso:
Francisco Soria Aedo (Granada, España, 1898-1965) fue uno de los artistas más importantes del arte figurativo granadino de la primera mitad del siglo XX. Estudió en Madrid con otro destacado pintor granadino, José María López Mezquita y, aunque no se ha determinado su posible influencia, parece ser que conoció a Sorolla. Lo que sí está clara es la impronta que dejaron sus numerosos viajes por Marruecos, que marcaron el estilo luminoso y colorista que mostró en sus pinturas costumbristas. En ellas vemos representadas muchas figuras populares españolas y marroquíes.
Ganador de numerosas distinciones, Soria Aedo compaginó su labor artística con el desempeño docente en su «Cátedra de Preparación al colorido», en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando.
Inicio la muestra de sus desnudos con una obra, Pepita, que fué considerada como uno de los desnudos más destacables del momento:
Hay algo extraño y fascinante en la pintura de Christophe Hohler (Basilea, Suiza, 1961). Sus figuras, desnudas o no, parecen emerger de ninguna parte y portan un elemento de debilidad, de tragedia y soledad; aunque ésta última sea compartida. Son figuras de ejecución rápida, creadas sin modelo, en las que dominan los colores rojos y negro (ocasionalmente amarillo). Sus modelos muestran una humanidad y una individualidad en la que la forma física parece carecer de importancia y, en este sentido, desnudo y vestido no son referencias fácilmente aplicables. Cuando se ha preguntado al artista de dónde surgen sus figuras responde: «Al pintar el sujeto se revela a sí mismo».
El desnudo fotográfico se muestra sólo en una pequeña, aunque destacada, parte de la inmensa producción fotográfica de Fritz Henle (Dortmund, Alemania, 1909-1993). Asociado casi siempre a la revista Life, su producción corresponde más a la de un fotoperiodista, que viajó por todo el mundo, que a la de un fotógrafo de estudio. Así – como podemos apreciar en la obra que les muestro – en sus fotografías dominan los espacios abiertos en los que integra el desnudo. El uso de las populares cámaras Rollei, con su característico formato cuadrado, le dieron el apelativo de «Mr. Rollei». En 1947 adoptó la ciudadanía americana.
Para el destacado historiador de la fotografía Helmut Gernsheim, Fritz Henle fue el último de los grandes fotógrafos clásicos.
Nieves (modelo de Diego Rivera) – Fritz Henle
Estudio de desnudo – Frtiz Henle
Desnudo con las manos en las caderas – Fritz Henle
Estudio de desnudo en las rocas – Fritz Henle
Estudio de desnudo inspirado en Leonardo da Vinci – Fritz Henle
Retrato de canada Lee – Fritz Henle
Desnudo en la playa – Fritz Henle
Estudio de desnudo con los brazos en alto – Fritz Henle
Doble exposición – Desnudos – Fritz Henle
Desnudo en silla de metal – Fritz Henle
Desnudo en la playa – Fritz Henle
Desnudo triple – Fritz Henle
Desnudo en la playa con huellas de vehículo – Fritz Henle
Nicolas Poussin (Les Andelys, Francia, 1594-1665) es quizás el principal referente artístico del arte francés del siglo XVII. Su obra marca el paso del renacimiento al barroco, pero manteniéndose en un clasicismo que lo convirtió en una de las principales fuentes de inspiración del neoclasicista Jacques Louis David. La pintura de Poussin parece tener pocas conexiones con el artes francés del momento, y se inspira en artistas italianos como Rafael o Giulio Romano y, de un modo general, en su colorista escuela veneciana, con un radical rechazo al caravaggismo. Fue todo un erudito en el mundo clásico y su mitología se encuentra muy presente en los desnudos, pero también en otras obras en las que reune clasicismo, paisaje, sobriedad y tono reflexivo, como en la conocida como «Et in Arcadia ego«. Creó obra religiosa y destacó en la composición de paisajes, dándoles un protagonismo inusual en aquella época.
Kazmá Petrov-Vódkin (Jvalynsk, 1878-1939) fue un destacado profesor, músico, dibujante, escritor y pintor. Discípulo del célebre pintor impresionista ruso Konstantin Korovin, creó una obra pictórica muy singular que suele encuadrarse dentro del simbolismo. Si bien es cierto que la pintura simbolista influyó decisivamente en su obra, también lo fue el arte del quatrocento italiano. Aventurándome como crítico de arte (que no lo soy) observo en algunas obras un tratamiento compositivo del color al modo del fovista de Raoul Dufy, como en su obra más famosa: «El baño del caballo rojo»
El baño del caballo rojo (1912) – Kazmá Petrov-Vódkin
Tres bañistas – Raoul Dufy
Siempre me ha llamado la atención las Bañistas de Dufy, en la que se nos muestra tres mujeres. Las dos más destacadas con sendos bañadores azul y rojo. La figura más adelantada es azul, y el efecto psicológico de este color intenta alejar la figura. La mujer del bañador rojo se encuentra en un plano más alejado, pero este color parece acercarla. El resultado es una pretendida bidimensionalidad del cuadro. Aquí se pretende lo opuesto. El intenso color rojo del caballo sobre el fondo azul, nos lo acerca y muestra la vitalidad del animal, manteniendo al jinete (en amarillo) en un plano algo más alejado y colocándolo en una posición de inestabilidad. También resulta diferente la posición del observador en los dos casos. Mientras que en las «Tres bañistas», las mujeres se ven desde abajo, en «El baño del caballo rojo» el observador se encuentra situado por encima de los objetos representados. Una de las características de la obra de Petrov-Vódkin, especialmente en su primera etapa, es el uso de una perspectiva esférica. El observador se encuentra tan alto que se aprecia una curvatura esférica de la tierra, con imágenes que pueden recordar a la fotografías con lentes ojo de pez.
La obra «Muchachos jugando» también recuerda a la del creador del fovismo: Henri Matisse:
Muchachos jugando –
Sin más comentarios, les muestro algunos otros desnudos de este artista, censurado en su momento en Rusia, al considerarse que no era suficientemente fiel al «realismo socialista».
Si estuviésemos en esa época, previa a nuestra «postmodernidad», en la que se podían etiquetar autores y movimientos artísticos, me referiría a Patrick Angus (North Hollywood, California, USA, 1953-1992) como a un pintor expresionista. Sus desnudos plasman su realidad gay desde un interiorismo que no tiene nada de erótico, ni siquiera cuando las imágenes revelan escenas explícitamente sexuales. Su mundo, en el que vivió hasta su temprano fallecimiento a consecuencia del SIDA, quedó reflejado en una obra en la que muestra su gran admiración por el pintor David Hockney. Sobre Angus, la Galería Thomas Fuch nos comenta:
«Representa los lugares privados, los clubes de striptease, los cines, las saunas, las casas de baños, los rincones y nichos íntimos del entorno. Lo que aparece en estas pinturas con un alto grado de honestidad es el mundo gay que lucha por la tolerancia, el reconocimiento y la autodeterminación. Y el trabajo de Patrick Angus está especialmente preocupado por los deseos y temores que marcaron la escena.»
Igualmente se indica:
«Angus describió el deseo como un momento genuinamente humano. Era homosexual, pero lo decisivo no era el hombre o la mujer. Le preocupaban más bien el anhelo, el amor, los celos, la tristeza, las relaciones interpersonales. No hay trabajo que acentúe los deseos físicos incontrolables de lo sexual»
Nunca fué un activista, un luchador del movimiento reivindicativo homosexual. Le interesó, fundamentalmente, la creación de una identidad personal, como ponen de manifiesto sus palabras (transcritas en «Last Address«):
«Veintitrés años después de Stonewall, las personas homosexuales todavía tienen pocas imágenes honestas de sí mismas, y la mayoría de ellas ocurren en nuestra literatura. Los hombres gay anhelan verse a sí mismos: en películas, obras de teatro, televisión, pinturas. Rara vez lo hacen. Obviamente, debemos fotografiarnos a nosotros mismos. Estas son mis fotos. – Patrick Angus»
Ya he glosado, en este blog, las figuras de dos destacadas artistas feministas como son Anita Steckel y Joan Semmel. Les traigo aquí un pequeño análisis de los puntos de conexión y discordancia entre las mismas. Un análisis que constituyó mi Trabajo de Fin de Máster en Humanidades: Arte, literatura y cultura contemporánea, presentado hace pocos días en la Universitat Oberta de Catalunya.
El trabajo, al que va referida esta presentación, se encuentra disponible en el repositorio de la Biblioteca virtual de la UOC mediante el enlace: http://hdl.handle.net/10609/109566
Alexandre Cabanel (Montpellier, Francia, 1823-1889) fue un influyente artista, militante de un clasicismo con elementos románticos, que se opuso frontalmente a las teorías «modernas» que aportaba un incipiente impresionismo que se estrenaba en la segunda mitad del siglo XX. La particular enemistad entre este artista y Édouard Manet fue siempre un hecho muy comentado. Fue el pintor favorito de Napoleón III que adquirió su obra más emblemática: «El nacimiento de Venus»:
El nacimiento de Venus – Alexandre Cabanel
La página web del Musée D’Orsay, en donde está expuesta la obra, pone de manifiesto el espíritu ecléctico de Cabanel y las reticencias que tuvo la obra, citando así a Zola:
“La diosa, ahogada en un río de leche, parece una deliciosa ramera, no en carne y hueso – esto parecería indecente – sino en una especie de mazapán blanco y rosa»
Posiblemente, parte de la enemistad Cabanel-Manet se deba a que en el mismo Salón de París en el que se premió esta obra, se rechazó el «Almuerzo en la hierba» de Manet.
Con una influencia más romántica nos encontramos estas dos magníficas versiones del «Ángel Caído»:
El ángel caído – Alexandre Cabanel El ángel caído – Alexandre Cabanel
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566