Maritza López (Ciudad de México, México, 1949) ganadora el año pasado de la Medalla al Mérito Fotográfico, es todo un referente en la fotografía contemporánea mexicana en reconocimiento a más de 50 años de labor. Fotorreportera, cuando en su país este era un oficio casi exclusivamente masculino, estudió restauración en el Centro Paul Coleman de Bellas Artes donde recibió clases de fotografía de Antonio Reinoso. Estas clases fueron decisorias para que abandonase la restauración y se dedicase exclusivamente a la fotografía. Trabajó en numerosas revistas pero su experiencia en Eros, revista publicada en 1974 y que sólo duró 10 números debido a la censura, tuvo una gran importancia a la hora de dedicarse de un modo prioritario, a la fotografía del desnudo masculino. En la página cultural de La Jornada nos comenta:
«En esa publicación “me hice y aprendí a llegar a los cuerpos, a acercarme sin miedo, a moverlos, a tocarlos; pero ya tenía mucha experiencia con los bailarines. Siempre he sido fotógrafa de danza, y los del Ballet Nacional siempre han trabajado conmigo. Entonces, ya tenía esta experiencia.
–¿Hay diferencias de trabajar el desnudo masculino y el femenino?
–Sí, es diferente. La atención en los hombres es distinta; siempre proponen, hacen otras cosas, y en las mujeres es un poco más suave, además de que en ellas ayudan mucho las curvas; entonces, eso siempre suaviza la forma»












































































































































































