Sergiu Ciochinǎ (Moldavia, 2001) es un joven artista moldavo que trabaja actualmente en París. Su obra, colorista y de grandes dimensiones, tiene un fuerte carácter expresionista e intimista. Sus poéticas pinturas me traen a la memoria las obras, algo surrealistas, de Marc Chagall. De su Serie Azul, Kate Mothes en Colossal nos comenta:
La posición de las figuras y el tono azul recuerdan sutilmente al Periodo Azul de Pablo Picasso, entre 1901 y 1904, cuando sus primeras representaciones, más realistas, de personas y espacios domésticos se caracterizaban por el uso predominante de tonos azules y azul verdosos para enfatizar temas de desesperación y agitación. Para Ciochinǎ, los sueños y las emociones son el eje central de sus composiciones místicas.
«Quería que cada lienzo transmitiera una especie de aliento, una vibración serena, casi musical», afirma el artista. «Para mí, el azul se convierte en un punto de encuentro entre la realidad y el sueño, entre la memoria y el presente: un puente que invita al espectador a detenerse y contemplar».


































































































































