Me sorprende la obra de Wenjie Ding (Beiging, China) por su gran expresividad y por la libertad con la que trata la homosexualidad masculina en un país en el que, supuestamente, esto es muy difícil. El artista, que utiliza el pseudónimo de Edward, vive y trabaja en Beiging según se indica en un vídeo alojado en YouTube, pero esto el lo único que parece que sabemos de él. En el perfil de su blog no se dice nada. En los retratos destacan los ojos, grandes y con miradas intensas.
Algunos han podido notar que, desde hace ya algunos días, existe etiquetada en el cuerpo central del blog, y junto a las clasificaciones alfabéticas, cronológicas, etc., una página marcada como Vídeo. No pretendo mostrar las magníficas producciones del Museo del Prado y otros organismos públicos que podemos encontrar en sus páginas web. Serán pequeñas reflexiones personales que, en formato presentación animada, podrían ayudarnos a «pensar en el arte», porque opino que el arte es fundamentalmente un medio de comunicación que se estructura a través de recursos artísticos. Y como medio comunicativo necesita un acuerdo básico entre lo que se pretende decir y el receptor (no sólo espectador) del mensaje. El lenguaje deberá adecuarse a esto y, necesitando adaptarse a la sociedad del momento, cambiará con el tiempo. Esto lo hace rico, variado, ocasionalmente polisémico y siempre interesante.
Por el momento les muestro la presentación de mi Trabajo de Fin de Máster en la UOC que, de un modo completo se enlaza en este blog. Una comparativa del desnudo en dos artistas feministas coetáneas: Anita Steckel y Joan Semmel:
Iryna Maksymova (Kolomyia, Ucrania, 1991) es una joven artista formada en diseño gráfico cuya obra, de un fuerte colorido, bebe de su personalidad. Feminista y animalista, sus trabajos nos hablan fundamentalmente del amor y la amistad.
Sir Frank William Brangwyn (Brujas, Bélgica, 1867-1956) fue un artista multifacético británico. Pintor, grabador, dibujante, muralista, ceramista, decorador, … nos legó una amplísima obra (más de 12.000 producciones). Aunque nacido en Brujas, se trasladó definitivamente al Reino Unido, con su familia, en 1874 donde trabajó hasta su fallecimiento. Gran viajero, realizó un viaje por Estambul que lo marcará y dejará una impronta orientalista en su pintura. Sus trabajos, muy coloristas, se mueven entre el post-impresionismo y el Art Nouveau.
Mayte Vieta (Blanes, Girona, Catalunya, España, 1971) es una fotógrafa cuya obra artística es difícil de definir y, sin embargo, resulta fácilmente reconocible. Ambigüedad en las formas, metamorfosis, misterio, luz y espacios de intimidad y silencio, son claves de la representación de esta gran fotógrafa catalana.
Henri Regnault (París, Francia, 1843-1871) fue un pintor orientalista francés, alumno de Alexandre Cabanel. Su vida, muy breve pues murió a los 27 años en la guerra franco-prusiana, quedó muy marcada por su visita a la Alhambra de Granada, en España. Posteriormente estuvo en Marruecos y la muerte frustró su proyecto de viaje a la India. Aparentemente no existe ninguna relación entre este artista y Jean-Baptiste Regnault (1754-1829), aunque en algunos casos puede parecerse su obra y la pintura de «Las tres Gracias» que les muestro aquí, la he encontrado atribuida a ambos artistas.
Automedonte con los caballos de Aquiles
Automedonte con los caballos de Aquiles (grabado)
Judit y Holofernes
Busto de mujer
Mercado de esclavos en Alejandría. Esclava desnuda de pié
Mujer africana desnuda
Las Tres Gracias (atribución discutible)
Tetis trae las armas forjadas por Vulcano a Aquiles
Mercurio y EurídiceDos torsos de mujeres desnudas giradas a la izquierda
Stanislao Lepri (Roma, Italia, 1905-1980) fue un importante, aunque poco conocido, pintor surrealista italiano. Javier Fuentes en su blog El Hurgador [Arte en la Red] nos comenta:
«El artista, un solitario de genuina individualidad, no puede clasificarse ni estilística ni conceptualmente en ninguna escuela, tendencia u otro grupo artístico claramente definible. Apareció a mediados de los ’40, aparentemente de la nada, como creador de un mágico mundo híbrido, hecho de lo real y lo fantástico, que no sólo se mantuvo apartado de la influencia del surrealismo parisino y el amplio alcance de su sucesión, sino que le asignó una singular posición en el arte de su tiempo».
Del mismo modo, tomo prestado este comentario de la Galería Minsky:
«Era capaz de crear un mundo metafísico y mágico completamente extraño, un mundo no solo repleto de un exotismo onírico y melancólico, y de omnipresentes poderes demoníacos, impregnado de ironía satírica y desesperación, sino también de profunda emoción humana. Las certezas y los dogmas del pasado, deja claro, han perdido su validez. Lo que queda son los poderes rectores del destino que actúan sobre todo y contra los cuales los protagonistas de Lepri se ven indefensos en el enigmático escenario de sus vidas. Nada es lo que parece, y para comprender la realidad en su verdadera forma, el pintor dibuja visiones míticas de otro, un mundo metafísico extrarreal más allá de las apariencias reales en las formas de la realidad misma».
Stanislao Lepri mantuvo, durante bastantes años, una relación con la famosa pintora surrealista argentino-italiana Leonor Fini.
Jennifer Pochinski (USA, 1968) es una pintora figurativa estadounidense cuyo trabajo se aproxima a la abstracción. Marcas gestuales y un destacado y expresivo color caracterizan la producción de esta artista. En la Galería Mark Borghi Pochinski nos habla de su obra:
«Desde que me mudé a California, mi principal interés ha sido la figuración. Mis ideas son inseparables del proceso. Solo pinto cosas muy personales. Al menos, ese es su punto de partida; y casi de inmediato toman su propio rumbo. Intento abordar la pintura en su forma más pura. Me guío más por mi intuición que por mi vista. Así que mi obra tiende a tratar sobre lo que me funciona en ese momento y también sobre lo que no. Experimentar esto a diario al pintar me da más valentía en la vida. Mi obra simplemente refleja mis intentos cotidianos de autorrealización».
“Mi obra comienza en el espacio entre el mundo interior y el exterior, donde la emoción se transforma en forma. La imaginería figurativa es mi principal enfoque. Las figuras suelen estar aisladas, pero no solas. Sus relaciones con animales, objetos o fuerzas invisibles sugieren enredos emocionales que se resisten a una narrativa simple. Algunas interpelan directamente al espectador; otras se repliegan sobre sí mismas. Estos personajes no son retratos. Los construyo intuitivamente, a menudo a partir de fragmentos de referencia, y luego los llevo hacia la distorsión, la tensión o la vulnerabilidad.”
“Describiría mi paleta como psicológica más que naturalista. El color es mi lenguaje. Es mi forma de lidiar con la forma. Lucho constantemente contra la complacencia, la previsibilidad, la literalidad excesiva o incluso la falsa espontaneidad. El color lo impulsa todo en la pintura. El color debe tener una función, no ser solo ruido. Es parte de la arquitectura de la pintura, no decoración.”
«En sus obras más recientes, sitúa figuras humanas en exuberantes entornos naturales que evocan los trópicos: tierra rica en minerales, cielos brillantes y aguas cristalinas. Composiciones brillantes se combinan con figuras contemplativas, creando una ventana a su mundo tropical recordado».
Greta Buysse (Bélgica, 1942) es una fotógrafa belga cuyo acción se dirigió inicialmente hacia el mundo publicitario pero pronto se convirtió en freelance. En sus trabajos se muestra el cuerpo femenino en blanco y negro, delicado y misterioso, cubierto en ocasiones con velos transparentes o con graffitis. Tomo del blog «Uno de Los Nuestros» el siguiente comentario:
«Grate Buysse deja que su obra se inspire en iconografías donde la naturaleza y la arquitectura están estrechamente ligadas al cuerpo femenino. La textura de la piel es parte de esa arquitectura, de la pintura, del medio ambiente. El graffiti inscrito en cuerpos que asemejan estatuas, como si de un trazo sobre un fresco se tratase, hace que la feminidad emerja monumentalmente. La obra de Buysse requiere de una mirada más cercana. Sus imágenes son investigadas a fin de estimular la introspección, son altamente sugerentes. Alienta el intercambio de sutiles emociones, un viaje de amor, de experiencia de la vida y la muerte».
Rodolfo Amoedo (Salvador de Bahía, Brasil, 1887-1941), discípulo en París de Alexandre Cabanel y de Puvis de Chavannes, está considerado como uno de los pintores figurativos más destacados de Brasil. Su estadía francesa le permitió aportar al arte brasileño, estilos tan variados como el realismo, el orientalismo, el romanticismo, o el impresionismo.
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566