André Martins de Barros (Pau, Francia, 1942) es un artista, creador de mundos fantásticos, cuyas imágenes suelen elaborarse a partir de otras figuras más elementales. Frecuentemente, sus elementos constructivos son desnudos. El resultado me recuerda a las célebres obras del renacentista Giuseppe Arcimboldo. Christian Germak comenta en ArtMajeur:
«Para ello nos ayudan mucho los logros de Martins de Barros, porque nos presenta dibujos muy detallados y precisos, óleos lisos, ejecutados con la minuciosidad de los pintores del renacimiento, pero que esconden en su entrelazado, figuras de además, con caras amistosas o tensiones feroces.
En cuanto a la composición de los propios lienzos, la asidua frecuentación de los antiguos y los clásicos hace que, con toda naturalidad, Martins de Barros aplique a sus cuadros las leyes que, durante largos siglos, han regido el arte de la pintura.
Pero el objetivo final de este artista es adentrarnos en su mundo de tendencias oníricas, para poder compartir con nosotros una atmósfera y una reflexión muchas veces filosófica, y que cada uno pueda desarrollar o discutir según su temperamento. André Martins de Barros en todas las apariencias y los pasos de un escritor que, abandonando la pluma, se expresa a través del pincel».




































































































































































































