Rotimi Fani-Kayode (Lagos, Nigeria, 1955-1989) fue un fotógrafo que, con 11 años de edad, se estableció con su familia en el Reino Unido huyendo de la guerra de Biafra y, posteriormente, en los Estados Unidos. Los rituales de posesión de su religión Yoruba junto a la expresión de su homosexualidad dieron lugar a una de las obras más destacadas del arte africano del siglo XX. Una obra numerosa pese a la temprana muerte del fotógrafo.
El artista indicó:
«Es la fotografía, por lo tanto —la fotografía negra, africana y homosexual— la que debo usar no solo como un instrumento, sino como un arma si quiero resistir los ataques contra mi integridad y, de hecho, contra mi existencia en mis propios términos.»
































































































































































































