Cornelis van Haarlem (Haarlem, Paises Bajos, 1562-1638) inició pronto su formación artística cuando sus padres, huyendo del sitio español de la ciudad, lo dejaron a cargo del pintor local Pieter Pietersz. Posteriormente se formó en Francia y en Amberes y, de vuelta a Holanda, se convirtió en uno de los pintores manieristas más destacados de Haarlem, donde fundó la Academia junto a otros artistas como Goltzius. Los desnudos y la mitología son el centro de la amplia producción de este pintor que manejó, a mi entender, de un modo magistral, tanto las luces como otros elementos estructurales de la composición.








Dentro de la temática religiosa apreciamos, entre otras, las magníficas composiciones de sus versiones de Adán y Eva, con una curiosa iconografía de la Serpiente.






















































































































