Creo que si existe una característica general en la obra de Jeanloup Sieff (París, Francia, 1933-2000) es la elegancia. Una elegancia que pone de manifiesto en su variada producción fotográfica que incluye paisajes, retratos de todo tipo y, como no, desnudos. Obra siempre en blanco y negro, de acusados contrastes tonales y con un uso destacado de angulares grandes, que le hicieron acreedor a numerosas distinciones por todo el mundo. Su retrato de Yves Saint Laurent desnudo es todo un referente:
Pero su maestría se suele poner de manifiesto en el tratamiento del mundo femenino:
Jean Baptiste Wicar (Lille, Francia, 1762-1834) fue, fundamentalmente, un destacado retratista que ejerció su actividad profesional en París y Roma. Formó parte del taller de Jacques-Louis David, a quien acompañó a la capital italiana, y su obra se incribe, claramente, en el neoclasicismo. Retratista de cámara de la familia Bonaparte, sus desnudos pictóricos son muy raros. Sin embargo, nos ha legado una colección, razonablemente amplia, de dibujos de desnudos masculinos (el posado femenino era impensable).
No soy capaz de dar una respuesta a mi propia pregunta. El arte performativo, muy vinculado al body art, tuvo un gran desarrollo a partir de los años setenta. Aparece con él un cierto gusto hacia lo extremo. Hacia lo gore: sangre, orina, dolor… El «activismo vienés» adquiere una gran notoriedad y con él algunos de sus destacados artistas, como Hermann Nitsch. Algunos artistas llevan esta situación al límite, automutilándose o sometiendo el cuerpo a toda clase de vejaciones, que llegan incluso a poner en peligro su propia vida. Este es el caso de David Nebreda, ya comentado en este blog. Performance (incluso happening) y fotografía suelen darse de la mano para mostrarnos algo ajeno al placer estético. Quiero mostrarles aquí algunas de las intervenciones de dos performers americanos vinculados al mundo del sadomasoquismo: Bob Flanagan (Nueva York, USA, 1952-1996) y Ron Athey (Groton, Conneticut, USA, 1961). Para Flanagan, el BDSM supuso una «vía de escape» a su fibrosis quística que lo llevó a la muerte a una edad temprana.
Bob Flanagan
Bob Flanagan
Bob Flanagan
Bob Flanagan
En el caso de Athey, su obra se encuentra muy vinculada al mundo queer, destacándose, dentro del mismo, su relación con la artista Catherine Opie. El cuerpo se muestra relacionado con el concepto de masculinidad (o masculinidades) y con la iconografía religiosa. Ambas se dan la mano en la reinterpretación de San Sebastián.
Continúo con la obra de Rafael de Sanzio, comentada en mi entrada anterior, pues los abundantes dibujos de este artista merecen una visión sosegada e independiente. Elaborados como esbozos o estudios, analizan toda clase de posturas corporales. En ocasiones estos dibujos se transferían directamente a la pintura, se usaban como base de tapices o, incluso, algunos fueron coloreados con pinturas al temple, adquiriendo así una particular autonomía. Las obras que paso a mostrarles revelan la diferentes técnicas utilizadas en su confección (lápiz, sanguina, pluma…)
Rafaello Sanzio, Rafael de Urbino o, simplemente, Rafael (Urbino, Italia, 1483-1520) fue uno de los artistas más destacados del Renacimiento Italiano. Quizás el más importante de todos, aunque compite con el mismo – según los periodos de apreciación – Miguel Angel y Leonardo da Vinci. Fue repartiendo su producción por varias lugares de Italia, aunque se destacan las pinturas con las que decoró las instancias vaticanas. Entre ellas está la que se considera su obra maestra: «La Escuela de Atenas«. Sus desnudos pictóricos son, lógicamente, escasos y tratan algunos temas religiosos y los temas mitológicos que caracterizaron a todo el movimiento artístico. Les muestro algunas de sus obras destacadas.
El Trieunfo de Galatea – Rafael
Adán y Eva – Rafael
Las Tres Gracias – Rafael
Retrato de La Fornarina – Rafael
Putto con festón – Rafael
Cupido y las tres Gracias – Rafael
San Juan Bautista – Rafael
San Juan Bautista – Rafael
Los dibujos de desnudos de este artista son, contrariamente a su pintura, muy abundantes, por lo que merecen un espacio propio en la próxima entrada.
Uno de los artistas más destacados del panorama artístico cubano actual es Roberto Fabelo (Camagüey, Cuba, 1950). Artista de amplio espectro – pintor escultor, dibujante, ilustrador… – su obra se encuentra ya diseminada por varios continentes y ha sido objeto de varios premios y distinciones. Según se comenta en el portal de noticias Cubita Now, su pintura «Humo en los ojos» ha sido adquirida recientemente por 122.500 dólares. Aunque ello no es un critero de calidad, pone de manifiesto el enorme interés que su producción está suscitando.
Humo en los ojos – Roberto Fabelo
Su obra, con tintes surrealistas, tiene siempre un marcado carácter irónico y nos habla de muchas cosas desde esa visión humorística. Abundan los desnudos femeninos. Mujer -pez y, sobre todo, mujer-pájaro son sus motivos iconográficos recurrentes.
Con anterioridad, había citado al fotógrafo Alfred Stieglitz (Haboken, New Jersey, USA, 1864-1946) como marido de la artista Georgia O’Keeffe. Encuadrarlo sólo en ese marco sería una tremenda injusticia, porque Stieglitz fue un relevante fotógrafo que se ganó el respeto de sus colegas y contribuyó a que la fotografía tuviese la consideración de un arte. Dentro de esta idea creó, en 1902, un grupo restringido denominado «Photo-Secession», en el que se pretende que la fotografía refleje la personalidad del fotógrafo-artista, sin la artificiosidad del pictorialismo, y dando lugar a la denominada fotografía directa, sin trucos ni manipulaciones. A este grupo perteneció Clarence H. White, y algunas de las fotografía que les muestro a continuación, son fruto de una colaboración entre ambos artistas. O’Keeffe fue el objetivo de su mirada fotográfica durante 20 años. La fotografió de todos los modos posibles: vestida y desnuda.
Marcantonio Bassetti (Verona, Italia, 1586-1630) fue uno de esos pintores denominados «caravaggisti», seguidores de la obra de Caravaggio, a quien conoció en su larga estancia en Roma. Previamente, en Venecia, había sufrido la influencia de Tintoretto, Leandro Bassano y Veronés. El pintor barroco me ha llamado la atención por dos obras que muestran a un San Sebastián iconográficamente muy diferente del habitual: no está atado a una columna y las típicas saetas son casi marginales. Así, en el estudio de 1620, sólo parece haber una fecha que se muestra clavada en el brazo derecho, mientras que una segunda, en el suelo en primer plano, parece tener un carácter simbólico. El santo parece estar descansando.
Estudio de San Sebastián, 1620 – Marcantonio Bassetti
San Sebastián – Marcantonio Bassetti
Por el contrario, esta última resulta mucho más convencional:
San Sebastián – Marcantonio Bassetti
Otros desnudos de este artista de la escuela veronesa:
José y la mujer de Putifar – Marcantonio Bassetti
El sueño de Diana – Marcantonio Bassetti
Ninfas bañándose (dibujo) – Marcantonio Bassetti
Cristo muerto llevado por la Virgen María y María Magdalena – Marcantonio Bassetti
Cuando me he enfrentado a la obra de Helen Beard (Birmingham, Reino Unido, 1971) no he podido sustraerme al recuerdo de la pintura de Joan Semmel. Helen Beard mantiene la misma producción erótica de grandes dimensiones y colores irreales y extremos. La sexualidad mostrada es incluso más directa que la de Semmel, pero la visión, desde el punto de vista de género, es quizás más ambigua. El carácter pornográfico de la obra – frecuentemente centrado el el detalle que casi siempre excluye la visión del cuerpo desnudo completo – se ve muy disminuído ante esos colores falsos, aplicados como tintas planas al modo «pop». El conjunto adquiere, en ocasiones, un carácter tan abstracto, que exige de un cierto esfuerzo intelectual, el reconocimiento de la escena.
Junto a su pintura, Helen Beard trabaja en escultura y realiza trabajos como tejidos de punto. Su temática es similar en todos los casos. En Vimeo podemos ver una entrevista a esta artista.
Miquel Blay Fábregas (Olot, Girona, España, 1866-1936) fue, fundamentalmente, un escultor que se formó en su Olot natal y, posteriormente, en Italia y Francia. En París tomó clases de dibujo en la célebre «Académie Julian». Este último pais lo consagró: En 1900 fue primera medalla de la Exposición Universal de París y, al año siguiente, le concedieron el título de Caballero de la Legión de Honor. Numerosos premios en Madrid y Barcelona destacaron su importancia, siendo de particular mención la Medalla de Primera Clase de la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, en 1892, por su obra más famosa, «Los primeros fríos»:
Los primeros frios – Miquel Blay
Los primeros frios – Miquel Blay
Siempre mantuvo ese toque de emoción y serenidad en todas sus esculturas.
Su obra forma parte de monumentos ubicados en Buenos Aires, en Montevideo, y en diversas localidades españolas. Entre éstas quisiera citar su participación en un grupo escultórico, «La canción popular», en el Palau de la Música Catalana, en Barcelona.
Independientemente de la faceta escultórica, Miquel Blay fue un excelente dibujante. Lo pone de manifiesto esta selección de obras que forman parte de la colección del Museo del Prado:
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566