Fernando Ureña Rib (La Romana, República Dominicana, 1951-2013), literato. pero fundamentalmente pintor, nos ha legado un destacado conjunto de pinturas en las que el color y la sensualidad pueblan un mundo casi exclusivamente femenino. Un color que aúna la luz caribeña y el colorismo veneciano aprendido en Europa. Su erotismo se aleja de lo vulgar y adquiere dimensiones íntimas y poéticas.
La obra de Ureña Rib ha sido expuesta en museos e instituciones de todo el mundo y, desde 1994, se difunde a través de la Fundación Ureña Rib que no sólo promociona el arte de este artista sino que muestra a toda la comunidad el arte sudamericano.
La interpretación de la obra fotográfica, como cualquier obra artística, puede ser compleja. Cuando nos encontramos con una artista como Sam Taylor-Wood (Croydon, Reino Unido, 1967), que trabaja como directora de cine, fotógrafa y, especialmente, como artista visual, la situación se complica. Máxime en un blog como éste que no puede mostrar bien la multiplicidad de visiones que exigen los montajes o los vídeos. Su obra no está particularmente dirigida hacia el desnudo por lo que intento entresacar los mismos – de carácter muy diferente – entre lo que me muestra Internet.
Hombre desnudo – Sam Taylor-Wood
En «Wrecked» encontramos una clara referencia a la «última Cena» de Leonardo de Vinci:
Wrecked – Sam Taylor-Wood
«Third Party» es una instalación que proyecta circularmente siete videos con el título de «Soliloquy». Estos últimos han sido adquiridos, como obras fotográficas independientes, por varias colecciones museísticas. Los «Soliloquy» consisten en una figura de grandes dimensiones y en la parte inferior una o varias pequeñas fotos a modo de «predellas» renacentistas, presentas como una única fotografía de 360º.
Soliloquy III – Sam Taylor-Wood
Soliloquy IV – Sam Taylor-Wood
Soliloquy VII – Sam Taylor Wood
Imagen del «Valle de la Muerte» – Sam Taylor-Wood
En el Valle de la Muerte (Destricted) nos presenta un video desconcertate por su contenido erótico. Un actor porno se masturba en un paisaje solitario. Según las declaraciones de la artista, la obra no tiene ningún contenido pornográfico e intenta representar el mito bíblico de Onán, la fertilidad e, igualmente, la soledad del personaje. Plantea la relación entre pornografía y arte, entre la imagen de un sexo desprovisto de significado y aquella que implica un discurso intelectual. Podemos ver la obra en varias plataformas. Por ejemplo aquí.
Otro vídeo fundamentado en el desnudo es Brontosaurio, en la que bajo la música del Adagio para Cuerdas de Barber, se realiza una danza de muerte y de vida. Al mismo pertenecen las imágenes siguientes:
Arthur Volkmann (Leipzig, Alemania, 1851-1914) creó una obra fuertemente inspirada en el neoclasicista alemán Adolf von Hildebrand y de su coetáneo Hans von Marées con el que trabajó y fue un gran admirador. De hecho el primero parece definir su estilo escultórico, mientras que el segundo define mejor su pintura. Un artista global, que desarrolló distintas técnicas y colaboró con Marée en el intento de realizar una producción artística global: arquitectura, escultura y pintura.
William Blake (Londres, Reino Unido, 1757-1827) fue un singular artista. Poeta, pintor y grabador, no fue muy considerado en su época aunque – fuertemente reivindicado durante el siglo XX – se le considera ahora una de las figuras artísticas británicas más destacadas. Su obra muestra, en gran medida, las extrañas visiones, alucinaciones y experiencias sobrenaturales que indicó tener desde su mas corta infancia, mostrando escenas bíblicas y ángeles con un carácter simbólico más esotérico que religioso. Sus planteamientos estéticos, en plena época realista, lo posicionan como un pre-romaántico.
El Diablo cubre de pústulas a Job – William Blake
Abel – William Blake
El blasfemo – William Blake
Satán mirando las caricias de Adán y Eva – William Blake
Anteo llevando a Virgilio al último círculo del Infierno – William Blake
Catherine Opie (Sandusky, Ohio, USA, 1961) es una destacada fotógrafa que lleva a cabo retratos, con estructura convencional, que visualizan un mundo queer: gay, fetichismo, subculturas con base sado-masoquista (BDSM) y, fundamentalmente, lésbico. La complejidad de este último mundo se ve reflejada en numerosos autorretratos de la artista.
Su obra ha sigo galardonada en muchas ocasiones y forma parte de importantes museos y colecciones.
Veamos, por ejemplo estos tres autorretratos:
Como se indica en la referencia anterior, la presentación de la obra, promoviendo una lectura comparativa de las imágenes expuestas, juega un papel fundamental en la obligada reflexión que se impone al espectador:
No cabe duda que la figura central del realismo francés del siglo XIX fue Camille Corot (París, Francia, 1796-1875) que se destacó principalmente como paisajista. La importancia que concedió al dibujo, al color y, fundamentalmente, la frescura de sus obras – realizadas al aire libre y sin la rigidez del academicismo vigente – lo convirtieron en maestro de los jóvenes impresionistas que apreciaron el él la libertad de la creación fuera de los estudios. La admiración parece ser que no fue recíproca y Corot no gustó de los «excesos» de la nueva generación. Pese a lo anterior, voy a mostrar una faceta casi oculta del pintor, sus retratos desnudos, que ha dado a conocer este año una exposición en el Museo Marmottan Monet de París.
La obra de Christian Schad (Miesbach, Alemania, 1894-1982) se inscribe dentro de muchos movimientos: Dada, Verismo, Expresionismo y, especialmente, Nueva Objetividad. Este movimiento tuvo una vida muy breve (entre 1919 y 1933) debido al auge del nazismo. Nacida en el seno del expresionismo es, en cierto sentido, una revuelta contra el mismo. Tiende a focalizarse más en referencias sociales – crítica a la sociedad burguesa y al estamento militar, especialmente – que en la expresión de los sentimientos, generando una pintura de carácter más realista. A este movimiento pertenecieron Max Beckman, ya tratado como expresionista en este blog, Otto Dix, o George Grosz. Las connotaciones sexuales están muy presentes en la obra de este autor, que lo aproximan al destacado expresionista austriaco Egon Schiele.
Paul Peel (London, Ontario, Canadá, 1860-1892) fue uno de los primeros pintores canadiente que retrataron desnudos. Resalizó estudios en Pensilvania, con Thomas Eakins entre otros, asimilando ese realismo USA en vigor. Pese a ello, la mayor parte de su producción artística la realizó en París, donde falleció. Su obra se mantienen entre un realismo muy sentimental y las nuevas ideas impresionistas, destacándose sus imágenes de la infancia sobre las que proyecta una especial ternura. Pese a su corta vida, obtuvo un gran reconocimiento siendo premiado en varios certámenes.
Conozco muy poco de la vida de Glenn Ibbitson, salvo el hecho de que se trata de un artista británico que trabaja en Gales. Ibbitson se ha ido abriendo paso en el mundo del coleccionismo gracias a exposiciones en varias galerias europeas y americanas, presentándonos unas composiciones basadas en el cuerpo humano que, a decir del autor, nos describen un cuerpo aislado, realista, mostrando sus imperfecciones y asimetrías y muy vulnerable. Tenemos ante nosotros a un artista visual que también trabaja para el cine y, fundamentalmente, televisión (BBC). En su pintura se observan composiciones con perspectivas forzadas, trampantojos y toda suerte de recursos ópticos. Ironía, en muchos casos.
En estas pequeñas reseñas he hablado repetidamente del movimiento hiperrealista, especialmente en su aspecto pictórico. En el ámbito de la escultura uno de sus principales exponentes fue Ron Mueck pero, antes que este escultor de gigantescas figuras, debemos hablar de John De Andrea (Denver, Colorado, USA, 1941), a quien se considera verdadero padre de este movimiento. Con una elaborada técnica que le permite reproducir las tonalidades del cuerpo humano y el uso de cabello natural, sus cuerpos – usualmente femeninos y desnudos – muestran un realismo rayano en la banalidad. No hay interés erótico y, como indica Ana Ara Fernández en su trabajo sobre los hiperrealismos contemporáneos:
“…sus figuras transmiten tristeza, soledad; una sensación que se ve acentuada en obras compuestas por dos personas, al no establecer ningún tipo de relación visual entre ambas”
John de Andrea pertenece al grupo de fotorrealistas americanos de los años 70 al que pertenecen igualmente figuras como Chuck Close o Alex Colville.
Joan – John De Andrea
Susan – John de Andrea
El artista y la modelo – John De Andrea
Mujer sentada – John De Andrea
Hombre apoyado en la pared – John De Andrea
Toby – John De Andrea
Mujer en la cama – John De Andrea
Nos encontramos también algunas reinterpretaciones de obras clásicas, como esta del «Galo moribundo»:
El galo moribundo – copia romana de una escultuda de la Acrópolis de Pergamon
o esta otra basada en el «déjeuner sur l’herbe» de Manet:
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566