El cuerpo desnudo en fotografía: Paisajes del desnudo

Les presento la obra de dos fotógrafos muy diferentes: Lucien Clergue y Carl Warner. El primero, un fotógrafo francés muy reputado y recientemente fallecido, el segundo un fotógrafo inglés bastante joven (nacido en 1963). Los une el uso de imágenes corporales en la construcción de paisajes inventados y sugerentes. Los separan muchas cosas: técnica, sujetos, estilo…

En la obra de Lucien Clergue el protagonismo lo tiene siempre la mujer. Se realzan las curvas de su cuerpo, fragmentado siempre. El rostro siempre ausente. Se dice que ello le permitió evadir la censura en los años cincuenta. Mujer arquetípica, despersonalizada. La luz juega un papel muy relevante, destacando los brillos de la piel mojada o filtrada a través de un sistema de persianas que dibujan texturas «acebradas» en un cuerpo semioculto. La obra respira un fuerte erotismo.

Lucien Clerge

Autor: Lucien Clerge

Autor: Lucien Clergue

Autor: Lucien Clergue

Autor: Lucien Clergue

Autor: Lucien Clergue

Autor: Lucien Clergue

Autor: Lucien Clergue

Lucien Clergue fue un gran amigo de Picasso e ilustró algunos poemas del poeta surrealista Paul Elouard. Su influencia en el arte fotográfico es incuestionable.

Frente al mundo blanco y negro de Clergue los tonos ocre de Carl Wanter. El protagonismo ya no es femenino. La obra más abstracta parece formar paisajes de desiertos o planetas desconocidos. Es fruto de una labor de edición cuidada y compleja. Sólo existe un único cuerpo en cada obra que se repite (lo que le evita problemas con las diferencias de texturas y colores de la piel) y cuyos fragmentos se vuelven rocas, montañas o desiertos.

The-Cave-of-Abdo-men-Carl Warner

The-Cave-of-Abdo-men-Carl Warner

Shin-Knee-Valley-Carl Warner

Shin-Knee-Valley-Carl Warner

Desert-of-Sleeping-Men1- Carl Warner

Desert-of-Sleeping-Men1- Carl Warner

The-Sleeper.-Carl Warner

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El cuerpo desnudo en fotografía: Eadweard Muybridge, el fotógrafo del movimiento.

Muybridge fue el primero en fotografiar el cuerpo humano en movimiento (4 de marzo de 1879) y centró su interés en el estudio de los movimientos cotidianos. Utilizó como modelos a atléticos personajes masculinos del campus de la universidad pero, ante la ausencia de mujeres en el mismo, tuvo que contratar a modelos femeninos. Esa diferencia en la extracción de sus modelos se nota en las fotografías. También fotografió niños.

Escaleras - Muybridge

Escaleras – Muybridge

Apreciamos en casi todas sus obras la rejilla antropométrica situada detrás de las figuras, con objeto de realizar mediciones. Es por tanto, uno de los creadores de la fotografía científica.

Aunque traigo aquí a colación este fotógrafo por su relación con el desnudo, hay que tener en cuenta que su obra no está dedicada, exclusivamente al estudio del cuerpo y movimiento humano. El estudio del movimiento de los animales constituyó también un aspecto destacado de su producción, debiendo destacarse que la obra que lo encumbró es una fotografía en la que demuestra que el caballo, en su carrera, llega a mantener las cuatro patas en el aire al mismo tiempo (lo que era objeto de polémica por la época).

Muchachos jugando a la pídola - Muybridge

Muchachos jugando a la pídola – Muybridge

Su interés por el movimiento lo llevó a perfeccionar la cámara fotográfica, inventando un obturador que le permitía un tiempo de exposición récord de 1/500 segundos así como un sistema extraordinariamente sofisticado de cámaras sincronizadas. Lógicamente, la precisión del enfoque tenía un carácter secundario. También inventó el “zoopraxiscopio” que permitía proyectar en una pantalla una secuencia de imágenes contenidas en un disco, simulando el movimiento, anticipándose al cinematógrafo de los hermanos Lumière. En el video presentado anteriormente observamos lo que sería este movimiento generado utilizando sus fotografías pero con técnicas modernas.

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El desnudo en el Arte: Jacques-Louis David

A Jacques-Louis David (1748-1825) se le considera el pintor de la Revolución Francesa. Ligado al sector más revolucionario e intransigente de la misma (los Jacobinos) mantuvo un fuerte contacto con sus principales líderes, primero, y con Napoleón en fechas posteriores. El drástico cambio social generado en este tiempo se reflejó en el cambio en los gustos artísticos. Tanto el arte barroco como el rococó se consideró decadente y se volvió la vista hacia el mundo grecolatino cuyos héroes reflejaban mejor el espíritu de valor y sacrificio que se esperaba de los nuevos ciudadanos. El arte al servicio de la nueva moral. Surge el Neoclasicismo. Las curvas del rococó se transforman en rectas, desaparecen los adornos, los volúmenes de los cuerpos se destacan y se delimitan, adquiriendo el dibujo de estos un gran protagonismo. La imagen de los mismos se idealiza.

En la obra de David, el desnudo femenino está casi ausente, como en el mundo grecolatino, y posiblemente con la misma justificación. Es el desnudo masculino el que encarna esas deseadas virtudes: honor, dignidad, sacrificio por el bien común… La herencia de Poussin se manifiesta fácilmente en la composición de las escenas. Tomemos como ejemplo la obra «El rapto de las sabinas». El motivo es muy conocido pero aquí David no pintó propiamente el rapto sino la ulterior mediación de las mujeres intentando evitar el enfrentamiento entre los romanos y los sabinos, ahora ya maridos. La obra, pese a la arquitectura mostrada y las lanzas del fondo, presenta poca profundidad, y resulta bastante abigarrada. El dibujo de las figuras se impone al colorido de las mismas. La disposición en cruz de la sabina y la fuerte iluminación de la misma destacan su papel. Quizás un símbolo de la reconciliación entre las distintas facciones revolucionarias. Para el pintor ésta fue su obra favorita, aunque hoy resulten más famosas sus pinturas sobre Napoleón o «La muerte de Marat».

El rapto de las sabinas - Davi

El rapto de las sabinas – David

El mismo estilo lo observamos en «Leónidas en las Termópilas».

Leónidas en las Termópilas - David

Leónidas en las Termópilas – David

Cuerpos idealizados, muy dibujados, inmersos en una escena recargada. La estructura en cruz de toda la obra, en la que Leónidas se coloca en el punto central, refuerzan el protagonismo del líder presto a sacrificarse por su ideal. La disposición del fondo es bastante barroca, aunque se destaca en el mismo un templo griego.

Debo reconocer que el estilo de David en estas pinturas me parece demasiado frío y teatral. Prefiero otras composiciones de desnudos, mucho más sencillas, y donde el estilo barroco considero que se evidencia más que el nuevo neoclásico. Como la de Patroclo, con

Joven conocido como Patroclo - David

Hombre conocido como Patroclo – David

Hombre conocido como Héctor - David

Hombre conocido como Héctor – David

gran influencia de Caravagio, que se ha convertido en uno de los iconos de la célebre exposición de desnudos masculinos del museo Leopold de Viena. O «Héctor» cuya composición en diagonal descendente recuerda a algunas obras comentadas de Rubens, o en «La muerte de Joseph Bara», un joven revolucionario francés asesinado al no querer entregar unos caballos al bando contrarrevolucionario.

La muerte de Joseph Bara - David

La muerte de Joseph Bara – David

El desnudo neoclásico, masculino y femenino, adquiere su real importancia en los discípulos de David. Fundamentalmente en Ingres. Lo comentaremos posteriormente.

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El cuerpo desnudo en fotografía: Evelyn Bencicova

De la obra fotográfica más clásica y antigua a la de última actualidad. Les muestro hoy a una jovencísima fotógrafo: Evelyn Bencicova (Bratislava, Eslovaquia, 1992).

La obra suele estar bañada de una luz fría, blanco-verdosa que ilumina y dibuja los cuerpos envolviendo a unas figuras enigmáticas. No resulta fácil comprender qué ocurre en sus escenarios. Veamos, por ejemplo, este primer grupo de fotografías que corresponde a su serie «Ecce Homo». Cuerpos sin rostros, sin identidades, incluso sin una clara distinción de sexo, en un contacto asfixiante. Pudieran tener un carácter dramático pero no necesariamente. La autora confiesa que su mayor influencia pictórica viene de Géricault, el conocido autor decimonónico de «La balsa de la medusa». Los cuerpos apiñados y retorcidos la evocan, pero opino que más que dramatismo hay ensoñación, onirismo.

Ecce Homo (1) - Evelyn Bencicova

Ecce Homo (1) – Evelyn Bencicova

Ecce Homo (2) - Evelyn Bencicova

Ecce Homo (2) – Evelyn Bencicova

Ecce Homo (3) - Evelyn Bencicova

Ecce Homo (3) – Evelyn Bencicova

Ese tono ausente, presente en toda su obra, contribuye a que ignoremos siempre el significado último de las acciones que nos muestra, imponiendo siempre una distancia entre la escena representada y el espectador de la misma.

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El desnudo en el arte: La «Maja desnuda» de Goya

Resulta inevitable detenerse ante el desnudo español más famoso de todo el siglo XVIII y un icono clave en la Historia del Arte.

La «Maja desnuda» fue pintada por Goya en la última década del siglo XVIII supuestamente por encargo de Godoy, ministro y favorito del rey Carlos IV. Su pintura es anterior a la de la «Maja vestida» cuyo papel se dice consistía en ocultar a la primera de las miradas indiscretas. Siempre fue motivo de polémica: perseguida por la Inquisición y, hasta fechas recientes, guardada en salas que la apartaban del gran público.

No sabemos quién era, si la Duquesa de Alba, Pepita Tudó (primero amante y luego esposa de Godoy), si la imagen estaba compuesta por una mezcla de las de ambas damas (el cuerpo de la primera y la cara de la segunda), o si se trataba de una mujer totalmente desconocida. Pero está claro que Goya pintó una mujer real. No se trata de una diosa como podría tratarse del retrato de Mademoiselle O’Murphy de Boucher, comentado en el un «post» anterior. La figura se encuentra aquí aislada, sin ningún elemento simbólico y nos mira desafiante, plenamente consciente de nuestra presencia. En la obra de Boucher somos testigos involutarios  o voyeurs, en la de Goya la dama nos invita a observarla. Volveremos a encontrarnos con algo similar en la Olimpia de Manet, una prostituta, si bien no podemos hacer aquí esta afirmación pues el destinatario de esta mirada pudiera ser una persona concreta. Estas obras nunca fueron concebidas para su exhibición frente al gran público.

Maja desnuda - Goya

Maja desnuda – Goya

La posición de los brazos levanta y desparrama su pecho y, al mismo tiempo, forman un rombo en el que se inscribe la cara. El rombo es una figura con connotaciones eroticas ligada siempre al sexo femenino. Se aprecia el bello púbico (por primera vez en la historia del arte). Nada distrae nuestra mirada. No hay fondo. La sábana y cojines sobre  los que se recuesta están dibujados con pinceladas más sueltas y abocetadas que el cuerpo, y sus fríos colores, blanco y verde, destacan el tono rosáceo de su piel. El cuerpo muy modelado parece a algunos «demasiado perfecto», demasiado académico y, en el fondo poco real. Contrasta su cabeza que parece disponerse de un modo un poco forzado, como si no estuviera sujeta por el cuello. Nos parece superpuesta sobre otra imagen previa, aunque los estudios de rayos X han descartado este hecho.

En cualquier caso, esta intrigante obra será una referencia muy destacada para el arte de los siglos XIX y XX.

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2009. «Mensaje a los extraterrestres» (Video-instalación de Peter Bogers)

Una simulación 3-D de una instalación de Peters Bogers cuya descripción traduzco de la página de Youtube.

Descripción: Dos cuerpos desnudos de un hombre y una mujer, filmados por la espalda, se proyectan en el techo casi al doble de su tamaño natural. Las dos imágenes son arquetípicas, inmóviles y, a primera vista, casi fotográficas. El agua forma cuentas en la superficie de la piel y finalmente cae, desapareciendo de la imagen de la izquierda o la derecha como pequeños destellos de luz. Dos tumbonas, en la que la gente puede echarse, se colocan justo debajo de las imágenes. Si lo hace, la posición del cuerpo de los espectadores será más o menos comparable con la posición de las dos imágenes proyectadas por encima de él. Así, el cuerpo de los visitantes se convierte en una parte de la instalación. En el lado derecho e izquierdo de la cabeza de los espectadores se encuentran empotrados dos altavoces. Interpretan una composición espacial de ruidos electrónicos relacionados con las señales de comunicación de radio. Dentro de esta composición, cada gota que cae puede ser reconocida. Cada gota es, como tal, audible o influye en el paisaje sonoro como un todo.

La división simétrica de la imagen femenina en contraposición a la masculina y la simetría (izquierda – derecha) dentro de cada uno de los dos cuerpos  se enfatiza por las gotas que caen, unas veces de la izquierda y otras de la derecha.

A primera vista las imágenes humanas son estáticas pero en una inspección más cercana parecen tener muchos movimientos sutiles. Se aprecia en el pecho el movimiento de la respiración, el pelo de la mujer está en movimiento y de vez en cuando las manos, los dedos, los pies o la cabeza cambian ligeramente de posición. Incluso pueden descubrirse movimientos sutiles en la superficie de la piel. Con el tiempo estas figuras humanas que viven y respiran, junto con las gotas que rodean sus cuerpos, forman parte de una entidad construída. El carácter artificial de esta entidad también se concreta en los patrones visuales y sonoros rítmicos. Estas pautas sugieren algún tipo de comunicación y podrían formar parte de un lenguaje científico desconocido.

(La realización de este trabajo ha sido posible gracias al apoyo de la «/ Fundación Fonds BKVB Países Bajos para las artes visuales, diseño y arquitectura»)

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El cuerpo desnudo en fotografía: Riebicke, el fotógrafo del naturismo alemán

Nos vamos a ir casi a los primeros tiempos de la fotografía, dominados completamente por los retratos estáticos.  La fotografía instantánea surge hacia 1880 pero sólo hacia 1930 los avances tecnológicos permitieron captar plenamente el movimiento surgiendo de este modo la fotografía del deporte o la danza.

En la Alemania nazi el culto al cuerpo propició la aparición de imágenes de cuerpos atléticos, tanto masculinos como femeninos, que congelaban  en el aire instantes de su exhibiciones. Podemos pensar que el nudismo, que surgió en este país a principios del siglo XX, pudo compartir algunos de los estos presupuestos (ejercicio, vida al aire libre y alimentación sana) pero sabemos que  pronto mostró su alejamiento y rechazo de esta ideología… y viceversa.

«La fascinación que sentía Hitler por el ideal griego no le impidió cerrar los parques nudistas en 1933. El nudismo era una ideología demasiado liberal para acomodarse al ideal nazi de cuerpos reglamentados al servicio del estado. La fotografía había contribuido en gran medida a la liberación del cuerpo, y era un elemento esencial en las numerosas revistas vinculadas al movimiento nudista. Un motivo habitual era la figura alegre saltando, joven y flexible…» (El Cuerpo. Fotografías de la configuración humana. William A. Ewing. Ed. Siruela, 1996)

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Gerhard Riebicke (Alemania, 1878-1957) fue quizás el exponente más notable de esta fotografía asociada al naturismo alemán conocido internacionalmente por su iniciales FKK (acrónimo de Cultura Libre del Cuerpo). Fue el fotógrafo del deporte, danza y naturismo

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más importante de Alemania entre 1925 y 1935. Una gran parte de su obra fue destruida por un incendio durante la Guerra Mundial, pero aún podemos contar con valiosos ejemplos, como les muestro.

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El desnudo en el arte: François Boucher

Para comprender la obra de Boucher hay que posicionarse en la primera mitad del siglo XVIII, un siglo con un estilo muy alejado del de los siglos precedentes.El arte barroco pierde todo su dramatismo y se vuelve mucho más recargado y «decorativo». Da paso al arte rococó. Este estilo dirigido según el gusto personal del monarca francés Luis XIV, y posteriormente Luis XV, dominó las cortes europeas. El lujo y la relajación de las costumbres sexuales se aprecian en el arte de la época que, como se observa en el arte pastoril, se aleja totalmente de la sociedad para crear mundos ficticios del gusto de la corte. La Revolución Francesa y, artísticamente, el Neoclasicismo acabarían con esta tendencia antes de acabar el siglo.

Independientemente de que debo reconocer que no me agrada particularmente este movimiento, considero que François Boucher nos ha dejado desnudos femeninos de una extraordinaria belleza. Por ejemplo, este retrato de Mademoiselle O’Murphy, una amante de catorce años del rey Luis XV en la que apreciamos su extraordinaria sensualidad y su claro y buscado componente erótico. Hoy sería pornografía infantil, pero si nos olvidamos de este hecho (de nada nos vale intentar proyectar nuestras valoraciones morales a hechos ocurridos en una historia lejana) podemos admirar los recursos

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utilizados por el pintor para lograr estos efectos. Tanto la figura como lo que podemos considerar ropa de cama, se encuentran bañadas por una luz difusa. La pintura se aplica en pinceladas pequeñas y cuidadas dando a la piel de la muchacha un tono rosáceo y  de porcelana. Los otros elementos bañados por la luz tiene delicados tonos pastel que contrastan con los ocres y marrones del diván y cortinajes. El ligero desequilibrio de su cuerpo que parece que puede caer hacia nosotros en cualquier momento y la estructura del mismo en forma de cruz que enfatiza la imagen de las nalgas realza el componente erótico. Por el contrario, la joven no nos mira. Su mirada se dirige fuera de la escena. No hay una provocación directa. También la posición de las manos nos hace recordar esas Venus mitológicas. Esta figura fusiona, en cierto modo, el aspecto divino y humano del amor. Veremos, en una próxima entrada, la gran diferencia que supone la Maja Desnuda de Goya.

A colación de esta obra me permito reproducir un fragmento del artículo «Ya no es una diosa» de Fred Licht:

» Nos acercamos más a lo que la desnudez significa en términos modernos con la observación de Diderot de que entre una mujer desnuda y una mujer desvestida hay un mundo de diferencia. Estar desvestido no implica un estado natural, sino una transgresión deliberada de lo establecido dentro de un sistema en el que la norma es estar vestido. Estar desnudo implica una dimensión heroica e inocente… Esta aceptación de una desnudez emblemática de una dimensión heroica o divina… se mantiene durante siglos, incluso en una pintura tan licenciosa como la célebre Mademoiselle O’Murphy de Boucher» (El desnudo en el Museo del Prado, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, 1998)

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El cuerpo desnudo en fotografía: Autorretratos de John Copland

Voy a intentar crear una nueva serie de pequeños artículos en los que se muestre la obra de los grandes creadores de la Fotografía y su relación con el cuerpo desnudo. No seguiré  un orden cronológico e iré mostrándola a medida que vaya recopilando en Internet el material gráfico necesario. Quien desee una Historia de la fotografía de desnudo le recomiendo la serie de artículos publicados por Info Nudismo, que considero muy interesantes.

John Copland  (1920-2003) fue un artista inglés. Pintor, profesor de arte, editor de la prestigiosa revista de arte internacional ArtForum y, desde 1980, un relevante fotógrafo del que podemos destacar las obras en las que el cuerpo humano, su propio

Autorretrato (I) - Copland

Autorretrato (I) – Copland

cuerpo, adquiere un carácter protagonista. Una técnica muy sofisticada para mostrar el cuerpo, usualmente fragmentado, con un extraordinario realismo  y, al mismo tiempo,

Autorretrato (II)-Copland

Autorretrato (II)-Copland

Self Portrait: Back with Arms Above - Copland

Self Portrait: Back with Arms Above – Copland

creando o sugiriendo formas ajenas al mismo, en ocasiones misteriosas. Copland decía que no tenía ningún interés documental en su cuerpo que era como el de cualquier otro hombre de setenta años.

John Coplans, Self-Portrait- Feet Frontal

John Coplans, Self-Portrait- Feet Frontal

Autorretrato - manos - Coplan

Autorretrato – manos – Copladn

Alguno de sus desnudos podrían representar muy bien el Naturismo. El cuerpo onmipresente integrado en la Naturaleza, aunque en ocasiones arrancado de la misma por las tijeras del fotógrafo. Un cuerpo no idealizado, no erótico, no autocomplaciente, presente sólo.

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Danza desnuda

Compartido en Youtube, aunque no se muestran referencias ni a los bailarines ni  a la coreografía.

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