No resulta fácil hacer una semblanza crítica de la obra de un artista chino contemporáneo. Ni siquiera en el caso de un pintor, como el que nos ocupa, Wei Dong (Mongolia, 1968) que desarrolla su actividad en los Estados Unidos. Sabemos que fue represaliado durante la llamada Revolución Cultural lo que, quizás justifique el tono irónico que aprecio en su obra en la que se fusiona la imaginería oriente-occidente.
Venus – Wei Dong
Drinking and Eating Man and Woman – Wei Dong
Wei Dong siempre trata el cuerpo femenino en una obra fetichista, con un indudable tono erótico no exento de crítica social en la que apreciamos muchos iconos del arte occidental.
Nuevamente acudo al número especial de la revista «Descubrir el Arte» (nº 100, 1999) para presentar al que, según la misma, ocupaba la posición nº 4 entre los 100 artistas más influyentes de aquel momento: Bruce Nauman (Indiana, USA, 1941). Ana Martínez de Aguilar, por aquel entonces directora de Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid, comenta en su artículo:
«Calificado de provocador, iconoclasta, antiformalista o neodadá, han sido muchos los intentos de encasillar a este artista de difícil catalogación, que emergió de la costa oeste americana en un momento en el que el minimalismo y el arte pop dominaban el espacio artístico y que, sin embargo, dirigió la mirada hacia la actitud creativa de Man Ray…»
Persona de extraordinaria cultura, matemático, físico y graduado en arte, experimenta con todos los medios de vanguardia creando un lenguaje fuertemente expresivo donde las relaciones espacio-tiempo, desarrolladas a veces de un modo cínico o irónico, parecen centrar su atención.
El desnudo se aprecia en montajes con tubos de neón donde parece dominar la relación desnudo-sexo-violencia, como en esta obra «Sexo y Género»
o en esta otra «Sexo y Muerte»:
Una visión más amplia sobre el papel del cuerpo en la obra de Bruce Nauman podemos obtenerla en este video realizado por el IVAN a propósito de la exposición sobre el mismo realizada recientemente en este museo.
Marino Marini (Pistoia, Italia, 1901-1980) es uno de los artistas italianos más destacados del siglo XX. Pintor, grabador y escultor es, posiblemente en esta última técnica, la que le ha dado un mayor reconocimiento internacional. Dispone de un museo propio en Florencia.
Sus figuras escultóricas poseen una gran simplicidad formal, arcaizante y con reminiscencias al arte etrusco. También son portadoras de un gran dinamismo que parece asimilar a su autor al movimiento futurista. Obras monumentales, próximas a la abstracción en su composición pero que no abandona nunca el elemento figurativo.
De las mismas podemos resaltar sus desnudos femeninos
pero, muy especialmente sus jinetes. En el «Dictionaire de l’Art Moderne et Contemporain», dirigido por Gerart Durozoi (Ed. Hazan, 2002), podemos leer (traduzco aquí):
«Las imágenes del caballero fundamenta, en los años cincuenta, el renombre internacional de Marini: Si, inicialmente, el hombre domina al animal, netamente distinto del mismo, el caballero se funde cada vez más con la criatura. Ambos recorridos de una inquietud apocalíptica, acaban por sucumbir, fulminados, en la catástrofe ineludible de una naturaleza violada».
Les muestro aquí alguna de estas sugestivas obras:
Casi siempre resulta difícil sustraerse a la idea de que el arte, y muy especialmente el arte contemporáneo, existe por y para Europa y América, con las únicas excepciones del arte desarrollado en las grandes potencias asiáticas. No es así. Existen destacados artistas africanos aunque su obra sea menos conocida y el esquema sociocultural al que se adscriben estas expresiones artísticas pueda resultarnos algo más ajeno. Les presento aquí la obra del mozambiqueño Valente GoenhaMalangatana (Lourenço Marques, 1936) considerado como el artista más importante de las antiguas colonias portuguesas de este continente y uno de los mejores exponentes del Arte Africano.
La obra tiene, usualmente, una fuerte dureza (sexo, suicidio, violencia…) y siempre una alta carga emotiva. Esa violencia omnipresente hace que Marshall W. Mount en su obra «African Art. The Years Since 1920″(A Da Capo Paperback, 1989) lo considere el Hieronymous Boch africano.
Muerte de un hombre en prisión – Malangatana
Muestra un mundo surrealista en el que ocasionalmente aparece una simbología cristiana.
Reanudo esta serie, detenida por culpa de un viaje a Argentina, para mostrarles unos desnudos excepcionales por parte de una fotógrafa excepcional: Julia Fullerton-Batten (Bremen, Alemania, 1970).
Ideales de Belleza – J. Fullerton-Batten
En ambientes que podemos considerar casi siempre como barrocos por la complejidad de sus fondos, Julia Fullerton-Batten muestra figuras de personajes gruesos que normalmente no reciben atención artística al considerarse ajenos a las normas estéticas que impone la moda actual.
Se genera una nueva norma en la que recordamos las opulentas figuras de Rubens. Personajes aislados cuyas curvas se imponen en un mundo de formas complejas y escenografías muy cuidadas.
No todos los desnudos de esta fotógrafa corresponden a las características anteriormente indicadas aunque la idea del aislamiento social, exclusión o cierto «misterio decadente» parecen estar presentes en los mismos.
A Thomas Eakins (Filadelfia, USA, 1844-1916) podemos considerarlo como uno de los pintores realistas más destacados del siglo XIX americano. Con un profundo conocimiento de la pintura europea adquiridos en Francia y España, su obra pictórica se caracteriza por una caracterización muy realista, sin embellecimientos artificiales, de la figura humana. De él dijo Walt Whitman:
Incorporó los estudios de anatomía a la pintura del cuerpo humano, pintura muchas veces basadas en la fotografía, como este » retrato de hombre acostado»
Sus composiciones fotográficas abarcan todos los ámbitos: doméstico, deportivo, experimental, científico …
Conoció y colaboró con Muybridge como se pone bien de manifiesto en estas obras basadas en el movimiento:
La imagen del cuerpo desnudo es el elemento central de toda su obra. Según indica Wikipedia, Eakins perdió su puesto de profesor en la Academia de Bellas Artes de Pensilvania como consecuencia de mostrar el desnudo de un modelo masculino a un público femenino en el curos de una clase de anatomía.
La obra de Roberto Ferri (Taranto, Italia, 1978) hunde claramente sus raíces en el Barroco y el propio autor reconoce su deuda con Caravaggio. Sin embargo no podemos considerarla como una simple reinterpretación de los clásicos.
El elemento surrealista se encuentra presente en la mayoría de sus obras en las que la carne se transforma, desgarra o a veces se disuelve.
Un intenso erotismo impregna toda la obra
de la que no se excluyen las de temática más o menos religiosa
entre las que se entremezclan ángeles sexuados, amorcillos y faunos con personajes de más difícil interpretación. En YouTube disponemos de un interesante video de casi 10 minutos (en italiano) en los que el autor y algunos críticos comentan la obra. Ferri hace mucho hincapié en el carácter operístico de su representación pictórica. Los comentaristan señalen junto al evidente barroquismo y surrealismo, la huella del simbolismo, el toque de misterio y un tono perverso en lo que puede considerarse una influencia de Mapplethorpe.
Christina West (Michigan, USA, 1980) es una joven profesora de cerámica de la «Georgia State University» cuya obra creativa se centra en instalaciones en las que varias figuras de cerámica muy realistas comparten un amplio espacio expositivo. La piezas suelen tener dimensiones mucho más pequeñas de lo normal y ser monocromáticas, aunque el color se aplica, en ocasiones, muy localmente. La sala se encuentra pintada del mismo color que las figuras, con lo que el conjunto adquiere un cierto toque surrealista.
El expectador circula entre la obra y se le plantea la pregunta del significado de las mismas, qué hacen y cómo se relacionan entre sí. Imágenes de un mundo privado en las que el espectador es un intruso voyeur.
Erwin Blumenfeld (1897-1969) es otro de los iconos fotográficos del siglo XX. Judío de origen alemán, nacionalizado más tarde norteamericano, ejerció con su obra un fuerte activismo anti-nazi desde los orígenes del mismo.
Adscrito al movimiento Dada, su obra tiene un alto grado de experimentación, utilizando técnicas como la solarización de las imágenes, muy queridas en los movimientos Dada-surrealismo.
Refugiado en Paris durante la 2ª Guerra Mundial colaboró con importantes revistas de moda, como Vogue. Enviado a un campo de concentración en 1940, logró huir del mismo y afincarse en Estados Unidos.
Desnudo, 1939 – Erwin Blumenfeld
En 1955 abandonó el mundo de la moda dedicándose a la fotografía en blanco y negro de desnudos y paisajes. En todo momento el juego de la luces, las texturas y con frecuencia la despersonalización de las figuras dan ese aire misterioso y onírico característico del surrealismo y en cierta medida del dadaísmo, a los que siempre se mostró afín.
El artista británico Michael Leonard(Bangladore, India, 1933) puede encuadrarse en el movimiento hiperrealista pese a que su obra, a diferencia de lo que suele ser usual en este movimiento artístico, posee un extraordinario dinamismo. El cuerpo se retuerce al modo manierista y parece mostrar un gran conocimiento de los grandes maestros clásicos. La figura femenina está poco tratada, aunque no excluida de su obra
que muestra un interés mucho mayor por el desnudo masculino. Son habituales las escenas relacionadas con el baño: Vestido, desvestido, secado,… donde la acción tiene un gran protagonismo mientras que los personajes retratados quedan muchas veces sin rostro, sólo piernas brazos, sexo…
No se si se debe a mi imaginación, pero en la siguiente obra percibo una cierta inspiración en Velázquez.
Fragmento de «La fragua de Vulcano» – Velázquez
En general, el artista nos introduce en un mundo íntimo que se encontraba, en el mundo del arte, casi exclusivamente reservado a la mujer. El posible erotismo de las imágenes parece más relacionado con el aspecto de intimidad violada por el espectador que con esa violencia y/o afectación que suele mostrar el arte calificado como gay.
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566