La transición entre el neo-impresionismo y el fovismo tuvo, como partícipe muy destacado, a Henri Edmond Cross (Douai, Francia, 1856-1910). Fue cofundador de la «Société des Artistes Indépendent», un grupo neo-impresionista del que también formó parte Seurat. En general, el estilo de Cross, como el de Seurat, suele denominarse puntillismo o divisionismo. Esta técnica descompone la imagen en una gran cantidad de puntos de colores puros que, vistos a una cierta distancia, provocan una superposición en la retina y reconstruyen las tonalidades percibidas en el objeto. La influencia de este artista en los primeros años de Matisse fue destacada y, a través del mismo, en el movimiento fovista.
El bañista – Henri Edmond Cross
La Rinda – Henri Edmond Cross
Estudio de desnudo – Henri Edmond Cross
Joven desnuda – Henri Edmond Cross
Estudio para Montes con mujer desuda – Henri Edmond Cross
Anton Raphael Mengs (Ustinad, Bohemia, Chequia, 1728-1779) fue un pintor y teórico que contribuyó al desarrollo de las ideas neoclásicas. Su padre, Ismael Israel Mengs, era un pintor de la corte y le puso un nombre derivado de los dos artistas que más admiraba: Anton (Antonio Allegri, alias Correggio) y Raphael (Rafael Sanzio). Este último tuvo una gran influencia en su obra, después de su iniciación clasicista en Roma. En este lugar vivió varios años y contrajo matrimonio con una italiana. También resultó fundamental su amistad con Johann Joachim Winckelmann, pionero de la arqueología moderna, del gusto neoclásico, y conservador de las antigüedades greco-romanas del Vaticano. Los desnudos en su pintura, que les mostraré a continuación, mantienen en general esa referencia mitológica. No obstante – en mi opinión – resultan mucho más destacables sus dibujos que revelan un fuerte conocimiento anatómico. No fueron sus desnudos, sin embargo, los que le dieron la fama, sino sus retratos para las distintas cortes europeas, especialmente la española (Carlos III, Carlos IV y María Luisa de Parma).
El juicio de Paris – Anton Raphael Mengs
El Parnaso – Anton Raphael Mengs
Perseo y Andrómeda – Anton Raphael Mengs
Venus y Cupido – Anton Raphael Mengs
Apolo como personificación del mediodía – Anton Raphael Mengs
Georgia O’Keeffe fotografiada por su marido Alfred Stieglitz
Georgia O’Keeffe (Sun Prairie, Wisconsin, USA, 1887-1986) es uno de esos personajes históricos inclasificables y también una figura clave del modernismo americano. Vinculada a la vanguardia neoyorquina, generó un estilo sincrético, extremadamente personal, que tuvo su apogeo en los años 20. Aquí les muestro algunas acuarelas correspondientes a su serie de desnudos.
O la litografía:
Sin embargo, obtuvo su fama gracias a una extensa colección de pinturas florales que, curiosamente, podríamos incluir en la serie de los desnudos. Estas pinturas se las ha clasificado como «vaginales» y a ello contribuyó mucho su marido, el fotógrafo Alfred Stieglitz. Ella siempre negó esta interpretación, que consideró ua proyección de los deseos del espectador, ajena a su obra. En cualquier caso es indiscutible que tienen una fuerte connotación erótica. Como prueba, estas flores que les muestro:
En Santa Fe existe un museo consagrado a la figura de esta artista.
Anselm Feuerbach (Espira, Alemania, 1829-1880) está considerado como uno de los principales exponentes del realismo decimonónico en Alemania. Hijo de un destacado arqueólogo, su obra mira hacia la antigüedad clásica y la mitología, con un destacado componente romántico, y muestra tanto la influencia de Gustave Courbet como la de Eugène Delacroix.
El juicio de Paris – Anselm Feuerbach
La batalla de las Amazonas – Anselm Feuerbach
Sileno con el joven Baco – Anselm Feuerbach
Ninfa descansando – Anselm Feuerbach
Desnudo – Anselm Feuerbach
Muchacho tocando la flauta – Anselm Feuerbach
Los conjuntos en los que se representan escenas infantiles son bastante amplios. El carácter alegórico de algunas de las escenas nos hace pensar en los «putti» renacentistas, aunque no estén alados.
La fotografía es una técnica, creada en el siglo XIX, a la que sólo se le ha dado categoría artística, el pasado siglo. Ello no excluye la extraordinaria importancia que tuvo desde sus inicios. Durante el periodo inicial apreciamos , no sólo sus progresos técnicos, sino un intento de documentar la realidad. El desnudo fotográfico tuvo, ocasionalmente, carácter erótico, pero muchas veces sirvió sólo como un modo fidedigno para mostrar la anatomía humana bien sea con fines médicos o como un apoyo «de estudio» a la pintura. Hermann Heid (Darmstadt, Alemania, 1834-1891) fue un fotógrafo destacado que participó en numerosas exhibiciones. Es considerado, pese a su nacimiento, un fotógrafo austriaco, país éste en el que vivió y murió. En las Europeana Collections podemos admirar más de un centenar de fotografías de desnudos de todo tipo en los que se nos muestran las posiciones corporales más variadas con exclusión de actitudes que pudiésemos considerar sexuales. Selecciono algunas de las mismas, tomadas al azar.
El neofiguracionismo de Nicola Samorì(Forlì, Italia, 1977), de fuerte inspiración barroca, es fuertemente impactante. De su obra se ha comentado:
«Deformadas, desfiguradas y destruidas, las pinturas al óleo oscuras de inspiración barroca de Nicola Samorì son reproducciones hábiles de retratos clásicos y bodegones sobre lienzo, madera o cobre, asaltados sistemáticamente por la mano o el cuchillo del artista en un intento de provocar el status quo de la historia del arte. Samorì raspa, rasca y deconstruye la superficie, desentrañando rastros subterráneos de trabajos existentes, «planos de acumulación temporal», como él dice, donde capas complejas de diferentes texturas inmediatamente nos atraen y activan cortocircuitos entre el pasado y el presente.»
Una vasta producción que incluye esculturas, bajorrelieves y, fundamentalmente, pinturas, de las que les muestro algunos ejemplos.
César Orrico (Logroño, España, 1984) es un joven escultor consagrado en el mundo artístico español que empieza a abrirse camino internacionalmente (premio Jean Asselbergs. París, Francia, 2019). En sus desnudos, fuertemente anatómicos, se fusionan frecuentemente diversos materiales, creando estructuras en las que parece congelarse el movimiento.
Ingrávido – César Orrico
Equilibrio – César Orrico
Alas – César Orrico
Fauno II – César Orrico
Giro II – César OrricoSan Fermín – César Orrico
Vanitas – César Orrico
Rito II – César Orrico
Sueño (dos perspectivas de la obra) – César OrricoÍcaro – César Orrico
Giovanni Colacicchi(Anagni, Italia, 1900-1992) fue uno de los artistas más destacados el movimiento «Novecento Italiano», un grupo de siete pintores reunidos en torno a la crítico de arte Margherita Sarfatti y al galerista Lino Pesaro y que reivindicó la vuelta al realismo. En 1947 fundó el grupo » Nuovo Umanesimo » del que formó parte Onofrio Martinelli, con quien mantuvo un gran amistad.
Fin del verano – Giovanni Colacicchi
Reposo – Giovanni Colacicchi
Alegoría de la danza, la música, la comedia y la filosofía – Giovanni Colacicchi
La segunda mitad del siglo XIX, con la consolidación de los estados-nación, gestados desde finales del XVIII, y la plena independencia de las nuevas naciones americanas, puede considerarse como la época del nacionalismo. Muchos artistas, en un periodo dominado por el realismo pictórico, generan una obra – usualmente grandilocuente – que pretende reivindicar los grandes acontecimientos históricos que afectaron a sus respectivos países. Entre estos Juan Manuel Blanes (Montevideo. Uruguay, 1830-1901) quien, desde Uruguay se le denominó «el pintor de la patria». Junto a estas obras, retratos realizados por encargo y una nínima cantidad de pinturas de desnudos.
Demonio, mundo y carne – Juan Manuel Blanes
Visión – Juan Manuel Blanes
Contrasta la escasez de pinturas con la abundancia de dibujos. Desnudos masculinos academicistas, en la más pura tradición realista que existía en Europa.
Recientemente, he tenido la oportunidad de glosar los dibujos de Miguel Angel Buonarotti ( Caprese, antigua República de Florencia, Italia, 1475-1564 ) pero, pese la abundancia relativa de éstos, Miguel Ángel es conocido, fundamentalmente, por su obra escultórica. Con dimensiones muy variables, su obra muestra su característico «contraposto». Esta técnica rompe la frontalidad característica del arte clásico, generando una estructura serpenteante en las que participan unos hombros no alineados horizontalmente y un tratamiento diferencial de las piernas, una de las cuales soporta el peso del cuerpo, de tal modo que hombros y caderas parecen orientarse en direcciones opuestas. Dentro de sus desnudos la obra más conocida es su monumental David, una obra de más de cuatro metros de altura que fue diseñada para presidir el Palacio de la Signoria de Florencia y que se considera la culminación de su etapa juvenil. La obra está diseñada para verse frontalmente. Todo el cuerpo describe una gran tensión, desde la gran mano derecha, a la izquierda que sujeta la honda (ambas fuertemente nervadas) para terminar en una mirada profunda que augura la «terribitilà» de su periodo clásico.
David – Miguel Angel (vista frontal)
David – Miguel Angel (vista posterior)
Una obra curiosa, dentro del conjunto de este autor, es su versión de Baco. En el fondo es un gran fraude pues, a todas luces, pretendió pasar por una obra clásica romana. Para darle mayor verosimilitud parece que le cortaron el pene y la mano que sostiene la obra (ignoro como se recuperó esta última). Un dios ebrio, con la mirada perdida y un cuerpo flácido.
Baco – Miguel Angel
El esclavo moribundo, diseñado para ser colocada en la parte inferior de la tumba de Julio II:
El esclavo moribundo – Miguel Angel
El Cristo Resucitado o Cristo Giustiniani, del que se conservan dos versiones. La primera, desnuda, que se encuentra en San Vincenzo (Bassano Romano) y otra (más púdica) modificada en el siglo XVIII, conocido como el Cristo de Minerva (Roma).
Cristo Resucitado – Miguel Angel
No es la única imagen de un Cristo desnudo y ya habíamos comentado su Cristo en la Cruz:
El Día y la Noche son obras de carácter funerario, que enmarcan la sepultura de Giovanni Medici en la Basílica de San Lorenzo. La figura de la noche es mucho más delicada:
La noche – Miguel Angel
De la última etapa del artista es la Piedad Rondanini, una obra inacabada en la que estuvo trabajando Miguel Ángel seis días antes de morir. De pleno estilo manierista, el Cristo parece deslizarse mientras que una figura erguida parece contraponerse a este movimiento.
Piedad Rondanini – Miguel Angel
Una obra poco conocida es, quizás, este Muchacho Agachado, que se conserva en L’Hermitage de Moscú.
Recientemente, se han atribuído a Miguel Ángel estos dos bronces:
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566