Materia Prima está formada por los artistas Domiziano Cristopharo (Italia) y José Luis Lemos (Galicia, España), con la colaboración, en algunos trabajos, de Chiara Pavoni y Kevin Poblador. Danza y performance con un estilo que fusiona la danza tradicional japonesa Butoh con técnicas de teatro experimental contemporáneo. Junto a ello una meritoria labor docente: seminarios y talleres.
La obra Materia Prima, en las que se combinan algunas de sus performances, fue galardonada en el Close Film Festival y ha formado parte de la selección oficial de varios festivales internacionales. Sobre la misma Corriere Specttacolo comenta:
…»Danza, improvisaciones, campanas tibetanas, figuras de muerte y renacimiento sobre cuerpos desnudos, ora inclinados por el esfuerzo, ora elevándose hacia altísimos puntos del infinito. Si el concepto de partida es el movimiento Ankoku-Butō, activo en Japón en los años 1950, no es difícil ver las contaminaciones y referencias de una obra que hipnotiza e involucra, también gracias a la presencia hierática de Pavoni, vestal de una ceremonia que se consume como una vela, y se vuelve a encender cuando parece apagarse».
«Es una obra poderosa claramente ideada y creada con emoción, pensamiento y atención. Para mí, exploró el extraño poder de las relaciones que formamos en la vida y tal vez arroje luz sobre cómo funcionan y cómo podrían salir mal. Cualquiera que disfrute de la danza obtendrá algo de este evento y de las poderosas fuerzas que explora».
Quiero hacer mía esta afirmación de Mario de Micheli, mostrada en su gran libro «Las vanguardias artísticas del siglo XX» (Alianza, 1979): «El expresionismo es, sin duda un arte de oposición«.
El expresionismo no es sólo un movimiento que afectó a las bellas artes, sino también al cine, a la danza y a la literatura. Abarcó muchos países, pero se centró en Alemania. A finales del siglo XIX Guillermo II, emperador alemán, alcanzó el trono y reinó en una sociedad fuertemente conservadora, ajena completamente a los movimientos sociales obreros y a una miseria que abarcaba a amplios sectores de la población. Pese a ello se interesó fundamentalmente en un militarismo que acabaría propiciando la Primera Guerra Mundial. Ante ello un sector del mundo artístico llevará a cabo una lucha activa «capaz de poner lo grotesco y lo caricaturesco al servicio de una mayor evidencia acusadora» (Micheli).
Esta lucha contra la falsa moral, el conservadurismo y la moral burguesa, se nos muestra con un estilo bastante reconocible. Desde el punto de vista artístico (en el sentido formal del término) vamos a observar una simplificación de la forma que muchas veces tiende a reducirse al plano, el uso de técnicas de grabado «duras» como la xilografía, los colores no naturales y violentos al modo de los fauvistas. No importa que la obra sea una caricatura; se pretende transmitir una sensación y un sentimiento. El carácter personalista del artista se ve incrementado y en su temática abundan temas como el hambre, los obreros, las prostitutas, la miseria…
El artista expresionista rechaza frontalmente el impresionismo al que considera mudo e insensible.
El Paraíso Perdido – Emil Nolde
Kasimir Edschmidt (citado por Micheli, pg. 86 y sig.) nos pone de manifiesto un cierto carácter simbólico en el movimiento:
«El mundo ya no existe; no tiene ningún sentido hacer una réplica de él»
«Todo se relaciona con lo eterno. El enfermo ya no es sólo un individuo que sufre, sino que se convierte en la enfermedad»
«Una prostituta ya no se representa arreglada y maquillada como su oficio requiere: aparecerá sin perfumes ni colorete, sin bolsos ni piernas, pero la naturaleza de su carácter deberá resaltar tan viva en la sencillez de la forma que aparezca como saturada de todos los vicios, las pasiones, las bajezas y las tragedias de las que están hechos su corazón y su oficio»
George Grosz
Los principales artistas expresionistas alemanes, en el periodo previo a la Primera Guerra Mundial, fueron Nolde, Klee y Grosz.
Kirchner
El primer grupo de expresionistas organizado se le denominó «Die Brücke» (El puente), pues pretendió un acercamiento entre los distintos grupos revolucionarios. Se mantuvo entre 1905 y 1913. Al mismo formaron parte numerosos artistas ya citados en este blog: Kirchner, Heckell, Nolde, Pechtein, Otto Müller y Van Dongen. Cuando se disolvió el grupo en el año 1913, surgió «Der Blaue Reiter» (El jinete azul), fundado por Kandinsky y Franz Marc, que se apartan en gran medida del «barbarismo» del grupo El Puente, adoptando actitudes más refinadas, aristocráticas y, ocasionalmente, místicas. El componente social se difumina y sólo aparece un intento de captar la esencia espiritual de la realidad.
Desde el año 2015, en el que inicié esta andadura personal alrededor del mundo del arte centrado en el desnudo, he podido mostrar la obra de casi 1800 artistas de todas las épocas. La diversidad de los mismos se aprecia sin dificultad: Estilos diferentes, técnicas diferentes, objetivos diferentes. Porque el Arte, incluyendo el arte del desnudo, nunca pretende la reproducción fiel de la imagen de la naturaleza, y tampoco un ideal de belleza, por otra parte difícil de definir. Los cánones estéticos pueden guiar a muchos artistas pero, ni siquiera en estos casos, permiten definir su obra. Existen obras de arte feas, pretendidamente feas.
Esto me lleva al centro del debate: ¿Qué es el Arte? y ¿Cuánto vale el arte? Descarto este último interrogante que suele ensuciar cualquier discusión seria y desconcertar a muchas personas (¿Qué esto vale ese dineral y lo puede hacer mi hijo pequeño?). En nuestra sociedad capitalista el arte vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por él. Eso es todo. Y no es una respuesta cínica, pues la monetarización del arte está presente desde sus principios. Su «valor intrínseco» (y no su coste) es otra cosa. La definición de arte siempre es ambigua, por su amplitud, pero se refiere en general a una actividad comunicativa en la que se transmiten ideas y emociones mediante un amplio recurso de «medios artísticos». Por ello debemos tener en cuenta que, como cualquier tipo de comunicación, está sometida a los avatares de la sociedad en la que se ve inmersa. ¿Podemos pensar en expresar la misma idea o sentimiento a una persona del siglo XV, XIX o que viva en el día de hoy? La temática comunicativa puede ser muy diferente, y necesariamente las forma de expresión. Las pequeñas manchas de color que configuran las obras de muchos artistas impresionistas, tienen como objetivo mostrarnos la luz, la protagonista de su obra. Cuando los expresionistas alemanes intentaron captar una visión existencial y amarga de la vida, deformaron las figuras, pusieron trazos angulosos y emplearon colores «menos realistas». Trataban de mostrar no cómo es el mundo, sino cómo nos sentimos en él.
Louis Ritman (pintor impresionista)
Kirchner (pintor expresionista)
Por tanto, debemos plantarnos ante cualquier obra qué intenta expresar el artista y si con sus recursos expresivos logra este fin comunicativo. La comunicación presupone una bidireccionalidad. Somos el sujeto de ese mensaje y podemos aceptarlo o no, ya que pudiese no interesarnos su forma o contenido. Esto no va contra nosotros y, por supuesto, tampoco sobre la obra o el artista. Pero lo que está claro es que, independientemente de nuestra posición en el hilo de la historia, el artista siempre habla, inmerso en su sociedad, para sus contemporáneos.
¿Por qué esta introducción?. Me gustaría incluir en el blog algunas entradas, más pausadas y reflexivas, que pudiesen tratar de aglutinar artistas por tendencias artísticas, compararlos, o incluso poder hablar de las sugerencia que puede traerme una determinada obra de arte. El centro de atención formal seguirá siendo, lógicamente, el desnudo.
No puedo dar clases de arte pero me gustaría conseguir que se sintiese el arte, lograr que se amase el mismo a través de un proceso reflexivo, permitiéndonos de ese modo ampliar nuestra visión del mundo. Y si nuestro cuerpo es el interfase entre nuestro yo y el mundo que le rodea, ¿puede existir un temática mejor? Es mi sueño, que se verá limitado por mi tiempo y conocimientos, pero voy a intentarlo.
Seguiré generando páginas con las etiquetas «El desnudo en el arte» y «El cuerpo desnudo en fotografía» en el que se muestran las obras de los distintos artistas individuales. Muy ocasionalmente algún flash personal como nudista (mucho menos interesante), que se podrán observar en la página «migueldesnudo». Añado ahora esta nueva página al blog: «Apuntes sobre arte». Espero publicar mañana un primer comentario.
El anuncio de una exposición organizada este año por el Museo D’Orsay de París sobre la artista franco-israelí Nathanaëlle Herbelin (Israel, 1989) me ha abierto el camino para conocer a esta interesante pintora, admiradora de los Nabis y muy especialmente de su supuesto creador Pierre Bonnard. Esa intimidad que aísla y sumerge a las figuras de Bonnard la extiende también Herbelin a las figuras masculinas y a las parejas, generalmente ausentes en el aseo o el sueño.
François Bouché (Sermiers, Francia, 1924-2005) fue uno de los grandes escultores franceses del siglo XX, al igual que un gran dibujante y litógrafo. Trabajó en París en los talleres de Henri Laurens y de Ossip Zadkine, y se relacionó con artistas como Germaine Richier, Braque, Giacometti o Brancusi.
Bui Trong Du (Hai Phong, Vietnam, 1976) es un artista «local» en tanto que su formación académica y su actividad pictórica están asociados a su país natal. No así su proyección que ya es claramente internacional. Emplea óleos con colores intensos aplicados sobre tela o lacas sobre madera, para representar a una mujer tradicional, con suaves formas tendentes a la abstracción que, según el artista, se inspiran en recuerdos de su infancia. Puesto a correlacionar este mundo con el arte contemporáneo europeo, a mi me sugiere un poco a Modigliani y a Paul Klee.
Jack Mitchell (Cayo Hueso, Florida, USA, 1925-2013) fue uno de los artistas más destacados del pasado siglo en lo referido a la fotografía relacionada con el espectáculo y, particularmente, con el mundo de la danza. Su gran fama se debe, tanto a la captura del cuerpo en movimiento, como a la iluminación de los sujetos retratados.
Nadia Waheed (Arabia Saudí, 1992) es una joven artista paquistaní establecida en Austin (Texas, USA) – previamente en Francia, Egipto y Pakistán – y que hoy expone en todo el mundo. Con colores intensos y luminosos nos muestra siempre un mundo femenino, personal y ocasionalmente místico. Según se nos presenta en Gallery 1957:
«La obra de Nadia Waheed es alegórica y autobiográfica al mismo tiempo. Sus pinturas figurativas a gran escala hacen referencia tanto a su propia experiencia vivida como a temas más amplios de la feminidad, el trauma cultural y el deseo de una identidad individual libre de convenciones, expectativas y obligaciones. Los sujetos femeninos, a menudo autorretratos, en su obra soportan claramente el peso de las presiones culturales, a menudo contradictorias, que recaen sobre las mujeres. También demuestran una interioridad tranquila o interrelaciones con otras mujeres que apuntan hacia el espacio para un yo liberado e independiente de las normas y compulsiones sociales».
«Las pinturas son de naturaleza autobiográfica. Mi experiencia humana se filtra a través de muchos lentes y se presenta como una alegoría.
Cada figura es un arquetipo que representa algo: la verdad, la imperfección fundamental, la enfermedad o el agravio. A menudo, los mismos arquetipos reaparecen en diferentes pinturas y las narrativas surgen orgánicamente de cómo cada arquetipo se relaciona con el otro.
Mi relación con estos arquetipos está cambiando en este momento ya que mis narrativas no pueden contenerse fácilmente en siete personajes. Muchos más están apareciendo en nuevas obras que desafían la categorización».
Puede decirse que la labor pictórica del artista Christian Rohlfs (Groß Niendorf, Alemania, 1849-1938) se inició con una fase puntillista, luego se vio influido por Van Gogh y, a partir de 1901, y a través de Emil Nolde, entró en contacto con el grupo «Die Brücke» y se estableció como un artista plenamente expresionista. Con todo su obra irá sufriendo numerosas variaciones desde las angulosas formas con trazos gruesos de su etapa más expresionista, hasta otra más amable y optimista en la que el óleo cede paso a la acuarela o la témpera.
Jan Massys (Amberes, Bélgica, 1509-1575) fue un pintor flamenco perteneciente a una familia de pintores en la que se distinguió su padre Quentin Massys «el viejo», fundador de la Escuela de Amberes que intentó armonizar el arte flamenco del momento y el nuevo renacimiento italiano. Cultivó los temas religiosos y el retrato y siguió inicialmente los pasos de su padre hasta ir adquiriendo un estilo más propio con fuertes contrastes cromáticos. Temas como Judit y Holofernes o Suzana y los Viejos son recurrentes en su obra.
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566