Delphin Enjolras (Coucouron, Ardèche, Francia, 1857-1945) fue un pintor que se formó bajo la tutela de Jean-Léon Gérôme y su huella academicista y orientalista se aprecia claramente en su obra. La mujer fue el tema principal de su pintura, que realizó fundamentalmente en pastel, aunque también en óleos y acuarelas. Una mujer que se nos muestra en la intimidad, leyendo con luz artificial, o recostada con un toque erótico.
Richard Stabbert (Red Bank, New Jersey, USA, 1959) es creador de una obra pictórica que representa normalmente a hombres jóvenes junto al mar. Pese a su inspiración gay, la sexualización no parece dominar en unas pinturas de composición sencilla, líneas marcadas y algo abstractas y un cierto toque naif reforzado por luminosos colores pastel, especialmente azules. Esa mezcla de luz y formas geometrizantes me hacen recordar la figura de Theophilus Brown y su «Bay Area Figurative Movement«. Como fotógrafo, es autor de varios autorretratos.
Willem van Tetrode (Delf, Países Bajos, 1530-1587) fue un escultor, y en menor medida grabador, holandés, conocido también como Guglielmo Fiammingo. Fue discípulo, en Florencia, de Benvenuto Cellini y, en Roma, de Guglielmo della Porta. Se dice que introdujo en los Países Bajos la escultura de pequeño formato.
Broncia Koller-Pinell (Sanok, Polonia, 1863-1934) fue una artista expresionista austriaca que se especializó en las naturalezas muertas y el retrato. Formó parte de la Secesión de Viena. Vivió, junto a su marido, en una vivienda decorada por Josef Hoffmann y Koloman Moser, que fue punto de encuentro de artistas e intelectuales, entre ellos Egon Schiele.
Heredero del Dadaismo y de su decepción general sobre la sociedad y el arte, entendido como uno de sus subproductos, el surrealismo se repliega sobre el individuo y su propia esencia. Como movimiento en sí mismo, abarcó sólo la década de los años veinte del pasado siglo, entre el Primer Manifiesto Surrealista, publicado por A. Breton (su «gurú») en 1924, y el Segundo Manifiesto publicado por el mismo en 1930 y que cierra el denominado periodo heroico del Surrealismo. Ello no quiere decir que no se prolongase más en el tiempo. Pronto se extendió desde Francia por toda Europa y Japón y, progresivamente, por el resto del mundo. Llegó a sobrepasar el periodo de la Segunda Guerra Mundial e influir en movimientos como el expresionismo abstracto y otras corrientes artísticas posteriores.
Según la definición de Breton el Surrealismo es:
«el automatismo psíquico por el cual nos proponemos experimentar, sea verbalmente, por escrito o de cualquier otra forma, el funcionamiento real del cerebro»
La figuración, en su intento de mostrar la actividad del inconsciente puede estar presente en cualquier expresión artística (pintura, fotografía, escultura, poesía…) y estilo – academicistas o no -, siempre que el dictado del pensamiento se lleve a cabo
«en ausencia de cualquier control ejercido por la razón, ajena a cualquier preocupación estética o moral»
Desde el punto de vista formal emplearon un amplio recurso de técnicas expresivas: collages, decalcomanías, papeles rajados, frotagges, fotogramas, rayogramas… que les permitieron la expresión de ese subconsciente e inconsciente que era la base de la teoría del psicoanálisis de Freud. Esta se centra, en gran media, en la represión sexual y en el enfrentamiento entre la sexualidad propia que se despliega ya en la infancia y las imposiciones de la sociedad. Estos conflictos nos lo muestra el inconsciente a través de los sueños. Onirismo y sexualidad serán claves en la obra de los artistas surrealistas.
«En 1928, los surrealistas comenzaron sus investigaciones sobre sexualidad. Hubo doce reuniones y Breton fue el único que acudió a todas ellas, rodeado por los fieles al surrealismo y en algunas ocasiones se contaba con la presencia de algunas mujeres de los miembros del grupo […] En estas reuniones se trataban temas como la homosexualidad, la masturbación, las posturas sexuales, la excitación, el sexo con múltiples personas, el sexo de pago, los burdeles… y una larga lista que no hace sino reafirmar la importancia que los surrealistas daban al sexo y al erotismo».
Oscar Domínguez
Óscar Domínguez – Paisaje erótico
La sexualización de la obra se muestra desde lo que podríamos definir como simplemente erótico, como es el caso de las dos imágenes mostradas, ya icónicas, de Man Ray, a un genitalismo «duro» como el del fotógrafo checo Styrsky
Styrsky
Styrsky
Los artistas manifiestan estas expresiones desde su propia sexualidad, en ocasiones compleja. Veamos algunas obras de una de sus figuras más destacadas: Dalí
Un artista en el que domina esta sexualidad dura y genitalista es el fotógrafo Pierre Molinier, vinculado a André Breton. He aquí una muestra de algunos de sus autorretratos:
Pierre Molinier
Otro fotógrafo considerado surrealista fue Josef Breitenbach. Su erotismo recuerda más a Man Ray, y se expresa en una mirada voyeur sobre el sexo femenino:
En otros casos parece latente, dominando el aspecto onírico, como en la obra del artista belga Paul Delvaux
Paul Delvaux
Paul Delvaux – Pigmalión
En todos los grandes artistas surrealistas la sexualidad ocupa un lugar notable en sus obras. No he querido seguir citándolos porque la misma se manifiesta de un modo más sutil y menos dramático.
No he nombrado a ninguna mujer surrealista. Y existieron, claro está. Pero lo normal es que los desnudos hayan sido relativamente poco importantes en su obra y, cuando están presentes, no fueron una expresión del deseo. Hoy diríamos que el surrealismo fue en general «machista», objetivando la mujer y convirtiéndola en un objeto de placer masculino. Adicionalmente ésta tuvo el poco atractivo papel de simbolizar la locura y, consiguientemente el inconsciente.
Los artistas que les he mostrado hasta aquí corresponden al periodo clásico o heroico del surrealismo. Mucho más allá del mismo, en el mundo actual tenemos ejemplos de lo que puede ser una suite de este movimiento. Como ejemplo Dmitry Vorsin (nacido en 1980):
La obra del fotógrafo Andreas Fux (Berlín Este, Alemania, 1964) debe visualizarse dentro del contexto de los años convulsos vividos en Berlin Este en la década de los 80 del pasado siglo, que culminarían con la caída del Muro. Se ve influenciado por el neo-expresionismo, por la cultura punk y el street art. Fux trabajó como freelancer para varias revistas y creó su propio estudio.
Julius Kronberg (Karlskrona, Suecia, 1850-1921) fue un pintor academicista y romántico que se formó en la Academia Sueca de Bellas Artes y luego visitó Munich y Roma. En esta última conoció la obra de Gianbattista Tiepolo, que se convirtió en su principal fuente de inspiración. Sus principales motivos surgen de la mitología o la Biblia.
Jimmy DeSana (Detroit, USA, 1949-1990) fue un fotógrafo neo-surrealista y una figura clave del arte punk. Su obra se centró en el cuerpo humano desnudo, que trabajó en blanco y negro hasta la década de los 80, pasando luego a experimentar con el color. Colaboró con artistas como la fotógrafa Laurie Simmons y o el escritor William S. Burroughs y su vida se vió truncada muy pronto a causa del sida.
Recomiendo el artículo de Marcus Bunyan sobre la exposición de este fotógrafo realizada en el Brooklyn Museum de Nueva York
Prácticamente no dispongo de ningún dato de Víctor Wehrle Anfruns (Barcelona, Cataluña, España, 1860-?). La mayoría de las obras de este artista realista catalán, nacido en la segunda mitad del siglo XIX, sólo se encuentran atribuídas al mismo. Pese a ello, considero que es un pintor relevante que merece figurar en cualquier muestra antológica sobre el desnudo en este periodo.
Augusto Rendón Sierra (Medellín, Colombia, 1933-2020) es una de las figuras más destacadas del arte sudamericano contemporáneo y una de las figuras más sobresalientes del Expresionismo Colombiano. Especializado en pintura mural y grabado, en su temática destaca la violencia y el erotismo. De un comentario de Oscar Cerón en Las2Orillas entresaco lo siguiente:
«El año 1970 abre una nueva página para el artista que cambió el rosario por un buril, con la obra Mitos y Monstruos, que revelará al nuevo Rendón, al hombre de espíritu brioso igual a los caballos que lo definirán como grabador en adelante. Se inicia una década épica en la que logra fundir sus pasiones dentro de la historia del arte, su rechazo a los dogmas religiosos, su desacato al sexo, su amor al paisaje, su testimonio social, lo simbólico, sumado a lo crudo de una realidad que esgrime todo tipo de poder para así perpetuarse. La lucha interior entre sus propios demonios y la presencia del ser que llamamos humano con todos sus desafueros, abusos y vanidad».
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566