Renzo Vespignani (Roma, Italia, 1924-2001) fue un pintor, editor e ilustrador, con una notable actividad, desde los años 40, sólo frustrada por su fallecimiento durante una intervención quirúrgica. Su obra, especialmente la inicial,parte de un expresionismo – muy asociado al alemán – para vincularse a las ideas de la literatura y cine neorrealista italiano. Fue cofundador, en 1956, de la revista Città Aperta que se centra en los nuevos problemas de la ciudad y que propone una desvinculación artística de las rígidas etiquetas del neorrealismo. De este modo, y pese a su manifiesta afición a los trabajos en blanco y negro, vemos una amplia diversidad estilística en su amplia obra. Como siempre, muestro sólo sus desnudos, muy numerosos, que me obligan a na selección.
Aunque menos conocido que su maestro Gustave Moreau, Pierre-Amédée Marcel-Beronneau (Bordeaux, Francia, 1869-1937) fue un destacado pintor con una doble producción: académica, en primer lugar y, posteriormente, completamente simbolista y sensible – como su maestro – a los prerrafaelistas. Como ejemplo de de sus obras académicas podemos poner esos dos retratos que llevan como título «Desnudo masculino en el estudio de Gustave Moreau»:
La influencia de Moreau se pone de manifiesto en la ilustración de temas religiosos y mitológicos. En estas obras vemos como se repitien frecuentemente muchos temas.
Hablar de la obra de Gustave Moreau (Paris, Francia, 1826-1898) supone hacerlo del movimiento simbolista. Este movimiento, cuyos artífices artísticos más destacados son Moreau (a veces considerado como un precursor) y Odilon Redon, tiene un origen literario pero, en las artes plásticas, se caracterizó por unir la informalidad del trazo de los impresionistas a los esquemas estructurales y cromáticos del romanticismo. Su temática se centró en la espiritualidad y en un mundo místico que permite una evasión de la realidad cotidiana. Un referente destacado para este movimiento fue William Blake. A mi entender, los desnudos masculinos de Moreau suelen mostrar en su pintura (no así en sus académicos dibujos) un alto grado de androginia. Pienso que esta característica se muestra de un modo general en la pintura de este grupo de artistas y en el modernismo, movimiento en el que, en cierto modo, derivó rápidamente el simbolismo; menos místico y más sensual.
La obra fotográfica de Laura Aguilar (San Gabriel, California, USA, 1959-2018) parece encontrarse siempre asociada a la marginalidad. Aunque estadounidense, sus orígenes mexicanos parecen empujarla a narrar una historia de grupos sociales insuficientemente aceptados por la sociedad americana: latinos, negros, comunidad LGTB. También de los estereotipos femeninos fuertemente vinculados a un ideario estético masculino que impone, especialmente a la mujer, un estereotipo de cuerpo perfecto. Desde una concepción feminista, Laura Aguilar nos muestra cuerpos reales. El suyo propio, obeso, se nos expone, sin pudor, para hablarnos de otra belleza, de formas misteriosas que se integran en el paisaje.
La producción del artista Arsen Savadov (Kiev, Ucrania, 1962) es compleja. Pese a una aparente sencillez temática se esconde la obra de un artista conceptual que tanto adopta formas barrocas como de un realismo postmoderno de tipo kitsh. Se trata, fundamentalmente, de un fotógrafo que utiliza igualmente técnicas de instalación y performance. La obra de Savadov tiene un extraordinario prestigio y se encuentra presente en numerosos museos europeos y americanos junto a prestigiosas colecciones de todo el mundo. Posiblemente su obra más conocida es la serie «Donbass-Chocolat» (1997) en la que una serie de mineros, manchados con carbón se muestran tanto desnudos como vestidos de bailarinas clásicas quizás llevándonos a una reflexión sobre los conceptos de masculinidad:
De la serie «Marzism de Sad»:
Collective Red:
«Angels»:
Otras obras (mejor consultar al amplia web del artista)
Bernard Dunstan (Teddington, Middlesex, Reino Unido, 1920-2017) fue un artista británico que se destacó por sus paisajes – en especial de la ciudad de Venecia – y, particularmente, por sus desnudos en interiores. Su obra muestra el influjo de los artistas impresionistas, en general, pero también de artistas como Bonnard, Vuillard, o Sickert y Steer. Fue académico y presidente de la «Royal West of England Academy».
Aquí les muestro una selección personal de sus numerosos desnudos femeninos.
(c) BRIDGEMAN / Bernard Dunstan RA; Supplied by The Public Catalogue Foundation
El uso del cuerpo humano como lienzo pictórico, conocido como «body art», da lugar a una de las muestras de arte efímero que se consolida en el tiempo gracias a la fotografía, hasta el punto que ésta se considera casi imprescindible. Sin embargo, resulta menos frecuente el recurso del vídeo para lograr convertir la acción pictórica y sus resultados en en una verdadera performance. Andy Gulob (Nueva York, USA) nos proporciona un magnífico ejemplo de todo ello. Creó, en el año 2017, una asociación sin ánimo de lucro, la «Human Connection Arts«, de la que dicen:
«Nuestra misión es compartir quiénes somos como seres humanos, para construir una comunidad que nos acepte a nosotros mismos y a los demás. A través de eventos interactivos de arte público seguimos nuestra visión para inspirar la conexión humana en todo el mundo.» (v. ref. previa)
En su misma págna web, esta asociación resalta su interés en reivindicar, en el espacio público, el derecho a un desnudo identitario que no tiene relación con la sexualidad.
Les intentaré mostrar no sólo fotografías estáticas sino pequeños videos, pero recomiendo directamente la web del autor o algunos de sus repositorios de vídeos, como los de Vimeo, en los que el artista tiene su propio canal, o Youtube.
Robert Auer (Zagreb, Croacia, 1873-1952) fue, en sus inicios, un violinista que derivó su interés artístico hacia la pintura e ilustración. Se destacó, fundamentalmente, en el mundo del retrato pictórico, llegando a realizar más de 150 obras de estas características. Con un estilo modernista o «Art Nouveau», fue el único pintor croata que participó en la exhibición de la Secesión de Múnich en 1896, grupo que aglutinó a una vanguardia artística – de origen naturalista – que se reveló contra la pintura histórico-nacionalista imperante en Alemania.
Aunque una parte de su producción artísta pueda considerarse fotográfica, he excluído la obra de Francisco Toledo (Juchitán, Oaxaca, México, 1940-2019) del epígrafe «el cuerpo desnudo en fotografía» porque este artista es mucho más que un fotógrafo. Practicó la fotografía, la pintura, la escultura… Fue profesor y activista socio-político, editor, creador de un arte ontológico en la que lo humano se fusiona con el mundo animal representado por seres tradicionalmente considerados como feos (simios, insectos,…). Una figura interesante, considerada como uno de los mayores creadores contemporáneos de México que, desgraciadamente, falleció recientemente. Les presento ahora una pequeña parte de sus autorretratos, realizados con diversas técnicas, a modo de introducción a su obra. Sobre el artista, recomiendo la lectura del artículo del pasado mes de septiembre: «Francisco Toledo, el polímata de Juchitán y México«.
Hasta hace unos pocos años, en los que se llevaron a cabo una serie de exhibiciones internacionales sobre el desnudo masculino, parece que este se había visto sometido a un grado de censura moral superior al femenino. Una lectora de este blog hacía el comentario-queja de que había pocos desnudos masculinos en el arte. No estoy de acuerdo porque, desde el Renacimiento, la representación del cuerpo masculino es omnipresente, pero es verdad que, hasta mitad del siglo XX, la visión del «sexo masculino» era minimizada (según un hipotético esquema estético clasicista) o bien relativamente ocultada bajo pliegues de ropa u oportunas sombras. La sociedad del siglo XIX, que hoy podríamos considerar machista, generó numerosos desnudos masculinos, realizados en estudio, con un fuerte interés anatómico. El sexo estaba más presente, pero como atributo de un concepto de género masculino normativo y totalmente ajeno a cualquier visión erótica. Existen excepciones, claro está, pero casi hasta los años 50-60 con la revolución sexual, la revolución feminista y la posterior teoría queer, no se logró romper completamente con este esquema. Felipe Rotjes (Caracas, Venezuela, 1988) nos plantea una visión múltiple que nos centra en el problema de la identidad sexual, de la relación con otros cuerpos y al mismo tiempo de una visión existencialista, centrada en el individuo aislado. Las obras de fuerte contenido sexual las he podido encontrar gracias al blog de Félix Estéves.
“Me interesa la figura masculina ya que normalmente los desnudos se enfocan en la mujer. Busco salirme de la tangente”, expone el fotógrafo de 28 años. “También el hombre tiene más vellosidad, y eso me atrae muchísimo en mi trabajo”.
Pero, al mismo tiempo tenemos series más introspectivas, como la de «Aislamiento» en la que aparecen, igualmente, figuras femeninas:
Aislamiento 1 – Felipe Rotjes
Aislamiento 3
Aislamiento 7 – Felipe Rotjes
Aislamiento 11 – Felipe Rotjes
Aislamiento 12 – Felipe Rotjes
O la serie «Máquinas»:
Máquinas 9 – Felipe Rotjes
Máquinas 8 – Felipe Rotges
O cualquera de las obras que les muestro, de difícil clasificación:
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566