Siguiendo la tendencia pendular que existió en el arte, hasta los principios del siglo XX, el Renacimiento del siglo XVI dio paso, en el XVII, al Barroco, en franca oposición a éste. Sus principales características son las siguientes:
- Distorsión de las formas. Efectos forzados y violentos. Tendencia a la exageración.
- Dinamismo y tensión. Obra abierta, incompleta
- Abuso del escorzo y la perspectiva
- Representaciones dramáticas
- Ornamentación
- Predominio del color sobre el dibujo. Colores ricos.
- Máxima importancia de la luz que predomina sobre las formas. Una cierta oscuridad desdibuja los perfiles. Pese a esto, se busca el contraste. Claroscuro.
Puede considerarse que el Barroco surgió en Italia, en las cortes papales. Sirvió como elemento propagandístico del catolicismo surgido en el Concilio de Trento frente a la reforma protestante, pero también para reforzar el poderío de la Iglesia (o el Papado) y del Estado.
La Iglesia Católica utilizó los elementos discursivos del barroco para generar imágenes impactantes de santos y mártires. La situación en el Norte fue muy diferente, pues allí el control lo llevaba la burguesía y no el clero. Surgió en estas tierras el «paisaje» como auténtico género artístico.
El número de artistas que siguen representando las figuras de Adán y Eva es muy elevado y muchos de estos han sido ya tratados en este blog. Creo que destacan dos figuras: Rubens y Rembrandt.
El interés de Rubens por estos personajes se pone de manifiesto en la copia que realiza de una obra de Tiziano:
Independientemente, tenemos otras obras de Rubens con la misma temática:
De Rembrandt disponemos de este curioso grabado:
Otros artistas como Jacob Jordaens:
Jan Brueghel de Velours o Jan Brueghel el Joven (hijo de Jan Brueghel el Viejo) nos muestra, casi de un modo obsesivo, estas dos figuras muy integradas en un paisaje que llega a protagonizar la obra. El paisaje adquiere en ellas la relevancia comentada para la pintura en Flandes durante este siglo.
De Domenico Zampieri, aún no tratado en estas páginas:
Los grabados de Gerard Hoet:


Son numerosas las obras de Adriaen van der Werf sobre Adán y Eva y me remito a la entrada correspondiente a este artista para visualizar su obra. Igualmente para los casos de Domenico Cresti, Johan Carl Loth, Francesco Furini, Antonio Molinari o Paolo Pagani.
El arte barroco se extiende también por la primera mitad del siglo XVIII. Veremos, más adelente, alguna de las obras a las que dio origen.












