Shelley Harvey (Timaru, Nueva Zelanda) es una fotógrafa neozelandesa que trabaja en Twizel. Junto a fotografía de paisajes y los tradicionales retratos de bodas, esta artista nos presenta un conjunto de fotografías de relevantes desnudos femeninos, experimentales y misteriosos.
Sergey Isupov (Stavropol, Rusia, 1963) es un artista que trabaja en Estonia, tanto la cerámica como el dibujo y el grabado. Es fundamentalmente un ceramista y su creación, al respecto, me resulta como una de las más sorprendentes e imaginativas que conozco. El desnudo no suele formar parte de la estructura de su obra pero se integra plenamente en la misma. En Ferrin Contemporary, el artista nos comenta:
«Para mí, el arte es un estilo de vida. Todo lo que me rodea y me emociona se procesa y transforma automáticamente en el resultado final: una obra de arte. Es fascinante observar la transición de la vida al arte. La esencia de mi trabajo no reside en el medio ni en el proceso creativo, sino en los seres humanos y su increíble diversidad. Cuando pienso en mí mismo y en mis obras, no estoy seguro de si las creo yo, sino que ellas me crean a mí.
Considero la cerámica el material más versátil y se adapta bien a la expresión de mis ideas. Considero la escultura como un lienzo para mis pinturas. Todos los elementos plásticos, gráficos y pictóricos de la pieza funcionan como partes complementarias de la obra.
En esta serie de figuras bípedas, Estatuillas, la forma es clásica, pero los personajes son cómicos. Me gusta el contraste entre lo serio y lo humorístico: la parte frontal es como una caricatura, pero la parte posterior de cada figura presenta una representación íntima del espíritu del ser.
Si bien cada una expresa una personalidad o carácter individual, como grupo, se convierten en una población, habitantes de mi mundo imaginario o visitantes de mi imaginación.
Ali Kazim (Pattoki, Pakistán, 1979) vive y trabaja en Lahore pero, desde allí, ha publicitado su obra en galerías de arte de todo el mundo. Leo en Saffronart:
«La mayoría de las veces, el artista representa a hombres en sus pinturas, resaltando sus rasgos y herencia dravídica. Sus imágenes provocan en el espectador sentimientos de inquietud, presentando una perspectiva sobre la vida de los demás. Recientemente, el artista también ha estado experimentando con diferentes materiales, como la piel de cabra y el cuero, para crear objetos y grabados».
«Sus pinturas, principalmente de figuras masculinas solitarias, poseen una gran tactilidad gracias a las numerosas capas de pigmentos de acuarela sobre papel texturizado, lo que confiere a su obra una cualidad de bajo relieve. Se exhibe una nueva serie de obras, en la que Kazim utiliza el marco de la cultura visual del sur de Asia, pero lo relativiza. Está influenciado por las técnicas de estilo miniatura, que en el período mogol se utilizaban para simbolizar rango oficial, riqueza y estatus. Sin embargo, despoja del esplendor colorido de las miniaturas para revelar una serena introspección monocromática, transformando así la larga tradición pictórica de la miniatura. De igual manera, Kazim se inspira en la técnica de la aguada de la escuela bengalí, como se aprecia en su autorretrato, donde utiliza más de 20 aguadas de pigmento para lograr el efecto deseado. Su retrato es meditativo, melancólico y se mantiene firmemente anclado en su pasado, a la vez que examina el presente».
En las obras que les muestro el desnudo es más implícito que explícito, sereno e introspectivo.
F. Scott Hess (California, USA, 1955) es un pintor y artista conceptual estadounidense que mezcla el tradicional realismo de este país con los artistas clásicos del barroco europeo. En Singulart podemos leer:
«Sus lienzos revelan una maestría en la luz y la sombra, infundiendo vida a escenas de gran profundidad alegórica. El arte de Hess captura momentos sagrados dentro del tapiz profano de la vida cotidiana, evocando una conmovedora sensación de lo sagrado en medio de lo mundano».
«Su retrato narrativo combina escenas realistas de la vida cotidiana con eventos simbólicos y alegóricos, humor, erotismo y voyerismo. Comienza con dibujos y diagramas minuciosos en sus lienzos antes de añadir pintura al óleo tradicional o témpera al huevo. Su obra se define por una pincelada potente, una atención minuciosa a la luminosidad de la piel y su capacidad para capturar la luz etérea».
Unas interesantes observaciones de la revista Image:
«Recientemente, a mitad de su carrera, ha centrado su atención en una gran obra narrativa de estilo académico sobre el bajo rendimiento y el fracaso masculino «histórico», basada en una cronología familiar en gran medida falsa que se asemeja a la historia de Estados Unidos. ¿Su motivo? Hess afirma que nunca ha perdonado el abandono de la familia por parte de su padre cuando era niño, y que está convirtiendo esta traición en arte épico donde los pecados de los padres se transmiten a los hijos. En conversaciones sobre su obra, siempre se asegura de que uno sepa que es un ateo convencido, pero muchos de los dramas humanos y masculinos en sus cuadros están marcados por lo que yo llamaría la extrañamente ausente presencia de lo divino, así como por padres desaparecidos. El niño orinando de Hess es un cuadro de vergüenza y desesperación masculinas. Representa a un niño desamparado orinando en medio de un vestuario mientras mira suplicante al cielo vacío. El hombre que irrumpe en la escena de la derecha es un autorretrato del artista, que llega demasiado tarde».
Carroll Dunham (New Haven, Connecticut, USA, 1949) se me presenta como un artista sorprendente. Su sexualización grotesca parece no producir un rechazo sino, por el contrario, sumergirnos en un mundo primitivo y curiosamente algo ingenuo. Con una técnica que mezcla pintura, dibujo e ilustración, figuras destacadas del fondo con amplias líneas negras y colores intensos y planos, se podría presentar como un artista neo-pop. El Whitney Museum of American Art inicia su presentación de este artista con las siguientes palabras:
«Carroll Dunham ha conservado un estilo pictórico muy personal a lo largo de cuatro décadas, investigando los aspectos pictóricos de la pintura en obras que revelan diversas referencias, como el surrealismo, el paisajismo clásico y los dibujos animados. Dunham también se ha inspirado en figuras históricas del arte tan diversas como Gustav Courbet, Paul Cézanne, Pierre-Auguste Renoir, Pontormo, Tarsila do Amaral y Sidney Nolan, así como en sus propias obras anteriores. «La pintura responde a la pintura», ha escrito Dunham».
Sorprende encontrarnos en la Historia del Arte la figura de un pintor con una trayectoria vital tan alejada del mundo del arte. Carlo Levi (Turín, Italia, 1902-1975) se licenció en medicina y dedicó una temporada de su vida al estudio de enfermedades del hígado y del tracto biliar. También tuvo un fuerte activismo político antifascista que le condujo a la detención y exilio en tiempo de Mussolini. Después de la Guerra Mundial fue Senador por el Partido Comunista. Su labor artística se inscribió fundamentalmente a su periodo de exilio. Carlo Levi se unió al grupo artístico de Turín conocido como «Grupo de los Seis».
Gundi Dietz (Viena, Austria, 1942) es una escultora que ha trabajado con diferentes materiales pero, principalmente, es una gran ceramista creadora de técnicas y estilos propios. En la publicación Ceramics Today leemos:
«Su obra gira en torno a la figura femenina en su forma más natural -desnuda o semidesnuda-, pero nunca seductora, sino natural y humorística».
Su obra se circunscribe, en general, alrededor de un personaje al que denomina Zillie, del que Dietz comenta, en la publicación anterior:
«Zillie es un vehículo espiritual. Un diálogo entre la belleza y los malentendidos de la vida. Tuve la visión de una forma escultórica sencilla. Fuerte y enérgica. Ella contemplaba sus pensamientos fluyendo entre sus dedos. Mientras la construía y ensamblaba, mi visión se intensificó y la imagen mental tomó forma.
A partir de la variedad de mis ideas, la escultura se redujo a su esencia. Esta reducción de forma, movimiento y color es fundamental en mi obra. Zillie se encuentra en diversas etapas de transición: descamación y desprendimiento de piel, alisado, desgarramiento; todo se volvió fundamental. Me mostró adónde quería llegar».
Kim Hong-do, conocido también como Danwon (Ansan, Corea del Sur, 1745-1806) fue uno de los más famosos artistas coreanos del periodo Joseon, una dinastía que reinó ese país durante cinco siglos. Se le recuerda como a uno de los «Tres Wong» (Danwon, Hyewon y Owon). Su pintura, con un magistral dibujo, nos revela las costumbres y tradiciones de ese periodo histórico. Como en el caso de Hyewon, los desnudos sólo están relacionados con la actividad sexual que, curiosamente, se enfrentaba con el rígido confucionismo del momento, importado de China. Son auténticos «shunga», que nos hacen pensar en el artista japonés Hokusai, aunque resultan menos violentos sin esa sobredimensión del miembro viril que se aprecia en la obra del artista japonés.
Pieter Hugo (Johannesburgo, Sudáfrica, 1976) es un fotógrafo, especializado en el retrato, que vive en Ciudad del Cabo. Su obra es muy amplia y ha generado un gran interés por parte de coleccionistas y museos. En Arnet se comenta:
Su obra aborda temas de clase, identidad, violencia y privilegio a través de la fotografía. Hugo utiliza la fotografía para documentar a grupos marginados y oprimidos en regiones de África, incluyendo domadores de hienas nigerianos, albinos y niños que sobrevivieron al genocidio de Ruanda de 1994. Su voz artística se nutre de su conciencia del apartheid residual: su privilegio blanco le permite producir fotografía contemporánea, pero le impide acceder a la experiencia de los africanos negros. «Gran parte de mi inspiración es reaccionaria a las imágenes que veo en los medios…»
Les recomiendo una visión pausada a su destacada página web.
Helen Verhoeven (Leiden, Países Bajos, 1974) es una pintora y escultora holandesa que desarrolla su actividad en los Estados Unidos. En un comentario de la colección Allen & Overy, leemos, por ejemplo:
«Sus grandes cuadros están llenos de innumerables figuras en situaciones indefinibles y reuniones aparentemente rituales [.]
Un aspecto llamativo y común en su obra es la presencia de mujeres y niñas desnudas. A Verhoeven le fascina pintar las diferentes etapas de la vida y los roles de las mujeres relacionados con cada fase. La falta general de claridad se manifiesta en casi toda su obra. El tiempo, el lugar y el espacio, así como la presencia de opuestos como el bien-mal y el poder-impotencia, son a menudo tangibles, pero difíciles de identificar [.] No le gusta que las cosas estén decididas e identificadas de antemano. Esto no sólo mantiene emocionante la búsqueda creativa, sino también su resultado».
El carácter religioso de algunas de las siguientes escenas es manifiesto. La artista comenta:
«Aunque yo no soy religiosa, me fascinan los espacios y la parafernalia que inducen sentimientos religiosos. Anhelo la luz, el aire y los objetos que exigen una meditación sobre el horror y la belleza, sobre el amor humano, la soledad cósmica y otros problemas existenciales».
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
Este libro se distribuye gratuitamente. Para solicitar el mismo úsese el formulario incluido en la pestaña «Libro»
Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566