Previamente publicado en Facebook
Los nuevos aires del Renacimiento italiano tuvieron una fuerte influencia en la Iglesia, cuyos Papas-Príncipes eran los principales mecenas del arte. El desnudo no sólo llegó a imponerse en espacios sagrados (ver Capilla Sixtina) sino que incluso llegó a la propia imagen de Cristo. Algunos pintores como Giotto mostraron a Cristo en la cruz con un perizonium (paño de pureza) transparente. Pero Miguel Angel talla a un Crucificado completamente desnudo (primera imagen) y Benvenuto Cellini, su discípulo, muestra a un Cristo, conocido como el Cristo de Minerva, con un perizonium que se puede retirar (este y la cruz no están tallados). Es la segunda imagen que les muestro y, por cierto, podemos verla en El Escorial (pudicamente tapado). Completo esta muestra con una imagen debida al Greco.













