Eugène Leroy (Tourcoing, Francia, 1910-2000) fue un pintor que se formó en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de Lille y formó parte de l’École de Paris. Gran admirador de los grandes pintores clásicos pero también con una amplia relación con los artistas expresionistas de su generación, su obra se aproxima a la abstracción. En Wikipedia podemos leer:
Su pintura se caracteriza cada vez más por la acumulación de gruesas capas de pintura, una masa caótica de empaste extravagante de la que emergen figuras, retratos, desnudos y paisajes a través de la observación minuciosa del espectador. Leroy trabaja la pintura: capa tras capa, entierra la imagen bajo el material para lograr una aparente oscuridad total. Pero de la masa de materiales y colores emerge una figura, un paisaje, un retrato o un desnudo; es esta masa la que permite que «la pintura sea completamente ella misma». Jean Clair escribió sobre él que quería «captar no la semejanza, sino, por el contrario, lo indefinido, lo esquivo, lo imprevisto».
Lunettes Rouges en su blog «Aficionada al Arte«escribe:
Leroy decía: «Yo no quise hacer un lienzo bonito, solamente quise pintar». Sus lienzos que pueden pesar hasta 90 kilos, rebosan de materia pictórica que forma masas y torrentes que se recubren sin cesar, y bajo la dura capa de la superficie la pintura se queda largo tiempo blanda, movediza, y a veces deja aparecer colores enterrados, otros que se disuelven para mostrar más valles, más cúmulos a través del tiempo. Y además, con frecuencia, Leroy volvía a trabajar sus cuadros, estamos ante una pintura animada.
La influencia de este artista fue bastante grande. Georg Baselitz, por ejemplo, fue un gran admirador de su obra. Una descacada parte de la producción de este artista se encuentra en el museo de su ciudad natal: MUba Eugène Loroy



























