John Clarke (Reino Unido, 1964) es un artista que trabaja en Glasgow pero cuyas esculturas están ya presentes en todo el mundo. El mismo comenta:
«Mi obra reconoce la complejidad de la vida en la era de la información. La cantidad de contenido es abrumadora. Viejas certezas yacen hechas añicos a nuestros pies y la pregunta de en quién y en qué confiar parece estar siempre presente. Pero la vida continúa, y crear en este contexto es quizás mi manera de introducir una pausa para la reflexión en el flujo incesante de las cosas. Un intento de añadir algo de seriedad, de fijar algo. Las imágenes, ya sean pinturas o esculturas, emergen lentamente y buscan la simplicidad. A menudo son representaciones de personas en alguna situación difícil, o composiciones de objetos que podrían interpretarse como tales. Se inspiran tanto en las tradiciones clásicas del arte como en los lenguajes visuales más populares que se encuentran en los cómics y el cine. Si tienen algo que decir, es que seguimos aquí, en algún lugar».
Son características su esculturas construídas a base de papel plegado y lacas, inspiradas en las construcciones 3D de los videojuegos.

Hay que destacar que este artista no es sólo un escultor y podemos apreciar pinturas como las siguientes:

























