El término «fauvismo» o «fovismo» surgió, al igual que el de «impresionismo», como una designación cáustica y crítica ante la obra presentada por un grupo de artistas, en el Salón de otoño de 1905, en París. El crítico Louis Vauxelles escribió «Donatello parmi les fauves» (Donatelo entre las fieras). De ahí el nombre de fauvismo, que nunca fue aceptado por los componentes de este grupo. Un grupo muy heterogéneo que duró muy poco tiempo, entre 1905 (aunque fue gestándose desde unos años antes), fecha en la que se les etiquetó, y 1907, cuando los críticos consideraron extinto el grupo.
El padre del Movimiento, que supuso una transición entre el post-impresionismo y el expresionismo, fue Matisse. Este dirigió los tres principales círculos (véase «El fauvismo»- John Elderfield, Alianza, 1983):
- Henri Matisse y sus condiscípulos: Albert Marquet, Henri Manguin, Charles Camoin, Jean Puy y, algo distante de estos, Georges Rouault.
- La denominada Escuela de Chatou: André Derain y Maurice Vlaminck.
- Los que llegaran desde el Havre: Émile-Othon Friesz, Raoul Dufy y Georges Braque.
Cuando Matisse y Derain decidieron, en 1907, seguir nuevos caminos, el grupo se disolvió. En cualquier caso, Matisse nunca estuvo involucrado un cien por ciento, y mantuvo siempre sus propios experimentos artísticos personales.
El elemento central del fauvismo es el color.
«Autonomía del color, prácticamente nueva en el arte occidental, una preocupación por la naturalidad de la expresión que se plasmó en técnicas mixtas y dislocaciones formales, por mor de una sensibilidad personal, y una petulancia realmente juvenil que. en su búsqueda de lo vital descubrió la virtualidad de lo primitivo» (Elderfield, pag. 20)
Como resumen de las principales características estéticas del fauvismo, me gusta esta aseveración del «Dictionaire de l’art moderne et contemporain» (Editions Hazan, 2002) en referencia a este término:
«La construcción del espacio basada únicamente en el color, los fondos planos sin modelado ni claro-oscuro, la simplificación del dibujo en grandes círculos oscuros, la utilización de tonos – en los que dominan los rojos y los verdes – sin referencia ilusionista, es su lenguaje completamente nuevo, cuyo impacto va más allá de París, hasta la Brücke y Kandinsky«
La inclusión de Rouault dentro del movimiento fauvista parece ser objeto de polémica:
«…si el criterio básico para incluir un artista en el fauvismo es la liberación del color puro, Rouault está correctamente excluído de la mayoría de las historias del fauvismo. Por otra parte, no toda la pintura de color intenso que se hizo entre 1904 y 1907 es fauve». (Elderfield, pag. 18)
Voy a completar esta introducción al fauvismo presentando la obra de Maurice de Vlaminck (París, Francia, 1876-1958). No había sido mentado previamente en este blog porque no dispongo de muchos reproducciones de sus desnudos. Estos son los que he podido encontrar:













