Michael Olivier Love (East London, Sudáfrica) es un artista muy relacionado con el mundo de la moda, creador de imágenes coloristas, con composiciones cuidadas y sencillas, y una particular óptica queer. Según se comenta en Ignant, el artista declara:
«Ser queer es algo muy poderoso porque te ves obligado a desafiar el estándar [..] significa ser capaz de ver las cosas desde otra perspectiva»
«… siempre trato de crear algo equilibrado y orgánico, donde todo funcione en conjunto de una manera que no sea forzada ni artificial».
“Me gusta que mis imágenes sean armoniosas a la vista, creando una sensación de paz en el espectador.
Michael Olivier Love fundó la revista «Pansy Magazine» que se define:
«PANSY es una revista online de moda masculina cuyo objetivo es redefinir al hombre moderno, desdibujando las rígidas categorías de masculino y femenino y creando un espacio para la expresión creativa libre y sin afectaciones».
Alberto Gálvez (Orihuela, Alicante, España, 1963) es un pintor cuyas imágenes recrean a menudo la iconografía clásica. Con un cuidado dibujo, sus retratos muestran una clara inspiración renacentista y los desnudos son escasos. Gálvez aúna su labor como pintor con la docencia en la Facultad de Bellas Artes de Valencia.
Arkady Plastov (Prislonikha, Simbirsk, Rusia, 1893-1972) es unos de los artistas más destacados de Rusia en el siglo XX. Con un destacado carácter impresionista, la luz juega un papel privilegiado en sus obras. Plastov fue uno de esos artistas encuadrados dentro del Realismo Socialista pero que dejó el carácter político de las obras de este movimiento para llevarlo a mostrar escenas de la vida rural soviética. En este sentido, la obra «Primavera» se considera una inflexión en esta corriente artística. Sus desnudos, por lo que he podido apreciar, y siento abundantes, parecen girar alrededor de la obra «El baño de los caballos». Hay muchos bosquejos para esta obra:
Oleksiy Fedorenko (Kyiv, Ucrania, 1961) es un grabador que parece sumergirse en el Renacimiento Flamenco a la hora de encontrar los temas y formas de expresión que le sirven para recrear un mundo fantástico, en los que las figuras del mito de Adán y Eva tienen un gran protagonismo. Una gran parte de sus obras son «ex libris».
Bonaventura Genelli (Berlín, Alemania, 1798-1868) fue un pintor neoclásico italiano – la patria de sus padres – que se distinguió fundamentalmente por su labor como dibujante. Nos legó numerosos dibujos y algunos grabados en los que se aprecia su admiración por el mundo renacentista y, en particular, por Miguel Angel. Hace uso de los efectos de scorzo, tan apreciados por el artista florentino, y la anatomía de sus figuras es más creativa que realista. Sus pinturas son escasas.
Skip Arnold (Binghamton, Nueva York, USA, 1957) es un artista, afincado en Francia, que ha desarrollado, fundamentalmente, la performance y el videoarte. Según comenta la Brownstone Gallery:
Desafiando la relación voyeurista entre el objeto de arte y el espectador, Arnold utiliza su propio cuerpo para crear situaciones escénicas sorprendentes que a menudo exigen complicidad del público ante la incomodidad y el riesgo del artista. “Lo que es común a todo mi trabajo, afirma Arnold, es ‘Skip’: Skip es la obra de arte; el acto de hacer, mis acciones, mis elecciones”.
Como artista de performance, Arnold subraya el sensacionalismo y el poder de impactar. Su cuerpo como arte, blande un enfoque metafórico disperso, cuestionando retóricamente la política de género, el masoquismo y el exhibicionismo.
Con un enfoque en sí mismo (o su cuerpo) como elemento central de su trabajo, las travesuras artísticas de Arnold son legendarias, lo que lo coloca en la misma liga que artistas como Chris Burden y Fluxus.
“No soy un artista de performance con maletas. Siempre quiero hacer algo que sea nuevo para el lugar, hago algo una vez y listo. Puede ser muy indulgente consigo mismo, aunque no se trata de hacer algo. Arnold confía en su manifiesto: “El énfasis está en el espacio y en cómo/qué hace o puede hacer mi cuerpo. El trabajo va desde lo extremadamente físico hasta lo extremadamente pasivo”.
Les muestro aquí imágenes de algunas de sus performances:
Sin título (Pretil)
Gárgola
Grueze
Rincón del armario
Tope de puerta
Estudio para «Una escultura en una fuente»
On Display
Fotografías:
El la página web del artista encontramos una gran cantidad de vídeos. Como muestra, los siguientes:
Johann Theodorus de Bry (Lieja, Bélgica, 1528-1598), orfebre, grabador, editor y cartógrafo, se caracterizó por una amplia obra grabada en la que mostró las tropelías – reales y ficticias – cometidas por los españoles y por la iglesia católica en América, contribuyendo en gran medida a la «leyenda negra» de España. La representación del cuerpo de los indígenas obedecía a una concepción ideológica, ya que según se nos comenta en Wikipedia:
«En sus múltiples ediciones dedicadas al nuevo mundo, trató de forma muy distinta a los amerindios en el entorno de las aspiraciones políticas de Inglaterra y sus aliados en la «causa» del «Nuevo Mundo» (los de la América del norte o costa atlántica del norte o de Virginia) y a los del ámbito de España, estos eran dibujados como cuasi demonios junto a los españoles, tal con uñas demoníacas, y que entre otros muchos rasgos de esta índole incluían el canibalismo habitual, cultural o costumbrista.
En contraste, los indígenas de «la Virginia» o del ámbito de «la Florida» se representaban en sus grabados con fisonomía y rasgos costumbristas marcadamente europeos, poblaciones indias muy ordenadas, al estilo geométrico u ortogonal europeo, y dibujaba a britanos con los típicos tatuajes amerindios de piel», …
Sandro Kopp (Heidelberg, Alemania, 1978) está considerado como un artista visual germano-neozelandés, pues en este último país estudió y desarrolló una buena parte de su obra. Actualmente trabaja en Escocia. Sus desnudos corresponden a pinturas al óleo de familiares y amigos, pero junto a esta labor trabaja también para el cine, como en la obra The French Dispatch (La Crónica Francesa) de Wes Anderson. De su labor en ésta comenta:
«En cuanto a las pinturas, consultamos innumerables referencias. Frank Auerbach, Willem de Kooning y Francis Bacon fueron particularmente destacados en nuestra investigación, pero teníamos muy claro que necesitábamos que las pinturas fueran idiosincrásicas y no queríamos que el arte se pareciera demasiado a la obra de ningún pintor vivo o muerto».
Ese elemento expresionista – sin alejarse del realismo – creo que impera en los retratos que les muestro:
Se conocen pocas obras de Rogier van der Weyden (Tournai, Bélgica, 1399 o 1400-1464) y, a la hora de comentar sus desnudos, me veo limitado a una única composición: «El Juicio Final». ¿Por qué entonces tratarlo aquí? Se trata solamente de una fijación personal. Su obra «El descendimiento», que se nos muestra en el Museo del Prado, resulta para mí verdaderamente fascinante. Color, composición, … todo me parece perfecto, y si tuviese que escoger una única obra de la ingente colección de esta pinacoteca, escogería ésta. El desnudo es prácticamente nulo, pues se destacan los extraordinarios ropajes de los distintos personajes. Sólo Cristo está casi desnudo, con el característico «paño de pureza».
El Descendimiento
Algo más desnudo, pues se juega con la transparencia este «perizonium», se nos presenta en la «Crucifixión»:
Crucifixión
Así pues, voy a mostrar con detalle otra de sus extraordinarias creaciones: El Juicio Final, creada para el Hospicio de Beaune, localidad francesa en la que sigue conservándose. Nuevamente, el color es una de las características dominantes y se despliega ampliamente en los ropajes de todas las figuras del Reino de los Cielos. Los seres humanos, sujeto al juicio divino, están desnudos y ocupan la zona inferior del políptico. No existe ninguna diferenciación en el tratamiento del desnudo para aquellos que van al Cielo y para los que se condenarán al Infierno. La desnudez aquí es una muestra de igualdad, de imposibilidad de ocultación de sus personalidades, de transparencia ante Dios. Curiosamente, el Cristo que preside la obra va cubierto con un manto púrpura (mucho más sencillo que el del ángel que se encuentra a sus pies) y parece mostrar un cuerpo, por lo demás, desnudo.
El Juicio Final
Dada las dimensiones de la obra, les iré mostrando, para que pueda ser apreciada, ampliaciones de varias partes de la misma:
Posiblemente esta obra influyó en la creación, del mismo título de Hans Memling y es contemporánea de la obra homónima de Dirk Bouts (Haarlem, Países Bajos, 1420-1475) – uno de sus últimos trabajos que se conserva incompleto – de la que muestro la parte correspondiente al Infierno:
La caída de los condenados – Dirk Bouts
Aquí vemos algunas ampliaciones de esta última obra:
Simon Vouet (París, Francia, 1590-1649) fue un destacado pintor del barroco francés. Su obra, según comenta el Museo del Prado, tiene dos etapas muy diferenciadas: Hasta 1627, y después de viajar por Constantinopla y por varios lugares de Italia, predomina la influencia caravaggista. A partir de esa fecha, y establecido en Francia, domina el clasicismo. Vouet tuvo un gran prestigio y su influencia llegó, en España, hasta Goya.
Profesor universitario del área de Química Orgánica. Aficionado al arte, a la música clásica, la fotografía y la literatura. Nudista desde hace muchos años.
Este blog aúna esas dos pasiones: Desnudo y arte
Visiones sobre el desnudo masculino en el arte contemporáneo – Miguel A. Ramírez
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Desnudo e identidad en la obra de Anita Steckel y Joan Semmel – Miguel A. Ramírez
Disponible libremente en el repositorio de la Universitat Oberta de Catalunya http://hdl.handle.net/10609/109566