Creo que, cuando hablamos de Pablo Gargallo (Maella, Zaragoza, Aragón, España, 1881-1934), a todos se nos viene a la cabeza su extraordinaria escultura «El Gran Profeta». El que fue uno de los escultores más destacados de la vanguardia española, que se relacionó con Picasso y generó una obra muy relacionada con el cubismo, también tuvo una destacada época clasicista. Ni quiero ni puedo hacer una valoración relativa de sus distintas etapas pero, lógicamente, resulta más fácil etiquetar como desnudos sus esculturas más figurativas.





























