Marie Čermínová (Smichov, Chequia, 1902-1980), conocida por su pseudónimo Troyen, fue una de las figuras más destacadas de las vanguardias del siglo XX y, en particular, del movimiento surrealista checo del que fue cofundadora. Esta artista trabajó con Jindřich Štyrský y como éste llevó a cabo una obra muy transgresora dominada por el erotismo, lo que resultó chocante en un mundo fuertemente masculinizado. Ella misma vestía con ropas de trabajador masculino según nos indica la revista Fahrenheit, que también comenta:
«Creó una extensa obra de pintura y dibujo durante su carrera de 60 años, trabajando hasta la vejez, adoptando un enfoque artístico radical y haciéndose pionera en sus reflexiones sobre el papel de la mujer y su propio erotismo.
Inventó también nuevos motivos y procedimientos innovadores en el dibujo, el collage y la pintura que enriquecieron de manera singular el surrealismo.»















