Pese a exponerme a algún insulto, como llegué a recibir por mi post sobre Otto Lohmüller, quiero mostrarles a un interesante escultor holandés que nos plantea el desnudo infantil de un modo sencillo, sin más connotaciones eróticas que las que intente poner un observador malintencionado. Win van der Kant (Kampen, Paises Bajos, 1949) nos muestra una amplia producción de esculturas protagonizadas por niños desnudos. En la página web de la Galería Bonnard se le pregunta al artista:
¿Por qué chicos y por qué desnudos?
La respuesta es sencilla: porque lo soy.
…Poco a poco creo que estoy trabajando para convertir en imágenes una serie de sentimientos y experiencias intensas de mi propia juventud. Descubrir que puedes hacer las cosas tú mismo. Ver lo que significa tu propio cuerpo como vehículo de tu alma. La comprensión de que el mundo entero está abierto para ti. En ese sentido, mi trabajo tiene más que ver con el scoutismo que con el erotismo.
Mientras trabajaba, también descubrí que no me importan mucho las imágenes de mujeres hechas por hombres, ni viceversa. Todos ellos se convierten muy rápidamente en objetos de deseo. Si una imagen me llama la atención por su expresividad, hay diez probabilidades contra uno de que quien la hizo sea del mismo sexo que la imagen.

















