Benjamin Björklund (Trollhättan, Suecia, 1986) es un interesante pintor figurativo que nos muestra en sus obras personas aisladas, pero también animales tan diversos como vacas, conejos o ratas. Siempre figuras solitarias. En la página dedicada al artista en Theartdiggerlab se dice:
«Buscando inspiración en la vida cotidiana, Benjamin interpreta a través de sus pinturas las emociones y los personajes y seres que lo rodean. Mantiene sus composiciones y puntos focales sencillos para asegurar la cercanía emocional a sus temas.. sujetos pictóricos como su perro Solomon, animales salvajes y domésticos y miembros de la familia son temas frecuentes, aunque también trabaja de viejas fotos y recuerdos como referencias.
El trabajo figurativo y de retrato de Björklund puede, a veces, representar escenas que lindan con lo surreal recogiendo la influencia de los seres que le rodean física y emocionalmente.
Estas representaciones suelen enfatizarse a través del uso de una luz abstracta y de pinceladas de color intenso».
Björklund nos comenta sobre si mismo y su trabajo:
«Lamentablemente, no tengo una declaración de artista bien escrita, y mi habilidad con las palabras es muy limitada. Ahora me doy cuenta de la suerte que he tenido de poder pintar en soledad, con poca influencia externa, sin estar realmente asociado a una escuela o un grupo de pintores. He sido libre de crear lo que he querido, trabajando en empleos normales y pintando solo. Me cuesta expresarme con palabras, que probablemente sea la razón por la que la pintura me resulta tan importante. Para mí, pintar es la forma natural de reaccionar a lo que sucede a mi alrededor, plasmándolo en mis cuadros».













