Géraldine Tobe (Kinshasa, República Democrática del Congo, 1992) es una artista muy original que vive y trabaja en su ciudad natal y que nos muestra una pintura espiritual y ambigua.
Afikaris nos la presenta del siguiente modo:

«Finalizó sus estudios de pintura en el Instituto de Bellas Artes de Kinshasa en 2012. Insatisfecha con sus pinturas, quemó sus lienzos. Entonces comenzó a pintar con el humo de una lámpara de aceite, vinculando su arte con los traumas de su infancia: la noche, el fuego y los espíritus. Concibiendo el arte como una forma de apaciguar el alma, Géraldine Tobe ha creado una estructura cultural (Losa) en Kinshasa que organiza talleres de arteterapia para pacientes psiquiátricos.
Acusada de brujería en su infancia y sometida a un violento exorcismo, su obra ahora cuestiona las creencias ancestrales y el lugar de la religión del colonizador. Imbuye su obra con su sufrimiento y el dolor de las mujeres y del pueblo congoleño. Sus pinturas abordan la etnografía, con un enfoque más específico en la iglesia en la historia colonial y la espiritualidad ancestral. En sus lienzos, máscaras africanas se mezclan con cuerpos desarticulados y danzantes. Ella dice que el uso del fuego y el humo le permite vincular los mundos inmaterial y físico».













