Benjamin West (Spingfield, Pensilvania, USA, 1738-1820) fue un pintor que desarrolló los temas mitológicos, religiosos e históricos. Según Wikipedia, «recibió sus primeras instrucciones sobre el uso del color de un grupo de indios itinerantes, y cuando vio por primera vez al Apolo, su exclamación fue: «¡Qué parecido a un joven guerrero Mohawk!» Trabajó en Roma y acabó estableciéndose en Londres donde adquirió gran notoriedad en gran medida gracias a su ambigüedad racial. Sus trabajos influyeron notablemente en el desarrollo de la pintura histórica en Gran Bretaña y ganó la apreciación de Joshua Reynolds. Una obra neoclásica que empieza a aproximarse al romanticismo.






















