Intentar glosar la producción de un artista contemporáneo tiene siempre el inconveniente de que podemos dejarnos influenciar por cuestiones que afectan a la vida privada o social del artista, completamente ajenas a su trabajo. Cuando buscamos información sobre Mario Testino (Lima, Perú, 1954) cae sobre nosotros una avalancha de acusaciones sobre acoso y agresión sexual a sus modelos. Pero estamos hablando de uno de los fotógrafos, asociados al mundo de la moda, con mayor proyección internacional, y cuyas obras han sido expuestas en importantes museos de todo el mundo.
Selena Mattei, en el magazine Artmajeur, hace una amplia semblanza del artista, de su obra y de la proyección del mismo a través de los numerosos premios y distinciones que ha recibido. Sintetiza su estilo con estas palabras:
«En general, el estilo de Testino se caracteriza por su glamour, sofisticación y capacidad para evocar emociones. Sus fotografías tienen una calidad atemporal que trasciende las tendencias y continúa resonando entre los espectadores. Ya sea en editoriales de moda, campañas publicitarias o retratos, sus imágenes emanan una sensación de emoción y encanto, lo que consolida su estatus como un verdadero maestro de su oficio».




















